lunes, 16 de julio de 2018

DOMINGO 16º TIEMPO ORDINARIO. B. 2018

REFLEXIÓN- DOMINGO 16º TIEMPO ORDINARIO. B 22 de julio de 2018

UN PASTOR COMPASIVO
“¡Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer las ovejas de mi rebaño!” (Jer 23,1). En la primera lectura de este domingo nos sorprende este lamento que el profeta Jeremías pone en la boca del mismo Dios. El Señor se preocupa por la suerte que amenaza a sus ovejas cuando los pastores no son responsables.
 Es verdad que, aun siendo silencioso, Dios no es neutral. De hecho, el Señor promete intervenir para reunir al resto de sus ovejas y conducirlas a sus dehesas. Además, las confiará a nuevos pastores que las libren del temor, de la dispersión y de los peligros. “Ninguna se perderá”, añade el oráculo.
En un día como hoy podemos proclamar con el salmo la misericordia que nos salva: “El Señor es mi pastor, nada me falta” (Sal 22). 
En la carta a los Efesios se nos recuerda que Jesucristo ha venido a derribar el muro de enemistad que separaba a Israel de los demás pueblos. Esa consideración de la paz y del encuentro entre todos los hombres es hoy más necesaria que nunca.

EL DESCANSO Y LA CURIOSIDAD

El evangelio del domingo pasado nos decía que Jesús envió a sus discípulos a predicar, a liberar de los demonios a las gentes y a sanar a los necesitados.  En el texto que hoy se proclama (Mc 6,30-34) contemplamos el retorno de los discípulos, que dan cuenta a su Maestro de lo que han hecho y enseñado. 
• En primer lugar, vemos que Jesús tiene la delicadeza de llevarlos a un lugar solitario, con el deseo de que puedan descansar de su misión.    
• Pero el texto anota que las gentes reconocen a Jesús y a sus discípulos. Se sugiere con esa observación que el Maestro y sus discípulos suscitan curiosidad.
 • Los que reconocen a Jesús no quedan anclados en su comodidad y en su rutina. Se ponen en camino y se adelantan por tierra hasta el lugar donde ellos pretendían descansar.

LA ORFANDAD Y EL ENCUENTRO

Al desembarcar, Jesús vio a la multitud y se compadeció de ella, “porque andaban como ovejas que no tienen pastor”. Esta observación convierte a este texto en un testimonio muy actual. Como ha escrito el papa Francisco, “la mentalidad mundana nos engaña, nos atonta y nos vuelve mediocres, sin compromiso y sin gozo” (Gaudete et exsultate, 159). 
• “Como ovejas sin pastor”. Esa es una forma muy gráfica para describir la situación de las gentes  que salen al encuentro de Jesús. Ni la situación política ni los cultos de Jerusalén podían ofrecer a las gentes verdadero amparo y esperanza.
• “Como ovejas sin pastor”. Así parece caminar en su orfandad una gran parte de la humanidad de hoy, seducida por la apariencia de las modas y el consumo y alejada de la búsqueda de la espiritualidad y del sentido de la vida. 
  “Como ovejas sin pastor”. Esa parece la situación de muchas personas bautizadas, que durante un tiempo han declarado ser creyentes no practicantes para terminar avergonzándose hasta de parecer creyentes.
       - Señor Jesús, tú conoces nuestros sentimientos y adviertes esa sensación de orfandad que experimentamos. Que tu Espíritu despierte en nosotros un resto de curiosidad para salir a tu encuentro. Sólo tú te compadeces realmente de nosotros. Gloria a ti por los siglos. Amén. 
                                                                                        José-Román Flecha Andrés

CADA DÍA SU AFÁN 21 de julio de 2018


            EUTANASIA Y TESTAMENTO VITAL
La moralidad de una acción no depende del sentimiento personal, ni de la opinión mayoritaria en la sociedad. Para comprenderlo basta ponerse en el puesto de la persona que es agredida por quienes se justifican apelando a esos criterios.
Además, a veces se fundamenta la moralidad en la normativa legal. Se piensa que cuando una acción ha sido permitida o regulada por las leyes obtiene la categoría ética suficiente. Pero se olvida que en ese principio se asientan las dictaduras.
Todos comprendemos  que, a pesar de la regulación legal, no siempre es justo nuestro salario, no siempre son rectas las normas de acogida a los inmigrantes, no siempre es correcto el ajuste anual de nuestra pensión de jubilados.
Hace tiempo fue despenalizado el adulterio, pero no por eso es moralmente bueno. Sin embargo, al ser despenalizado y legalizado el aborto, muchos lo vieron como licito. Pues bien, una legalización de la eutanasia no puede determinar la bondad ética de dar muerte a una persona.
A los que decimos oponernos a la legalización de la eutanasia, nos achacan con frecuencia la tentación de aplicar al enfermo unos cuidados que no harían más que alargar una vida en situación terminal. En realidad estaríamos tratando de prolongar cruelmente el proceso del fallecimiento.
Seguramente hay que clarificar muchos términos. Oponerse a la eutanasia activa no significa abogar por la distanasia o “encarnizamiento terapéutico”, que también puede ser inmoral. Si es inicuo dar la muerte directa a un paciente, tampoco es deseable alargar el fallecimiento con medios extraordinarios o desproporcionados.
Estos términos son muy importantes. De hecho, hay tratamientos considerados como extraordinarios, que pueden todavía ser proporcionados, dada la situación del paciente. Y, al contrario, un tratamiento relativamente ordinario puede a veces ser ya considerado como desproporcionado.
Hay una sabiduría en “dejar morir” al paciente, sin forzar el uso de medios experimentales. El juicio ético y una práctica cuidadosa han de saber prescindir de los medios “desproporcionados” en el alargamiento de la vida. Para esto no hace falta legalización, sino prudencia y discernimiento.
El testamento difundido por la Conferencia Episcopal Española emplea justamente estos conceptos: “Pido que si por mi enfermedad llegara a estar en situación crítica irrecuperable, no se me mantenga en vida por medio de tratamientos desproporcionados o extraordinarios; que no se me aplique la eutanasia activa, ni se me prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte; que se me administren los tratamientos adecuados para paliar los sufrimientos”.
La reflexión sobre los cuidados paliativos, tan importantes en el momento actual de la medicina, merecería un espacio mucho más largo y matizado.
                                                                                         José-Román Flecha Andrés

domingo, 8 de julio de 2018

DOMINGO 15º TIEMPO ORDINARIO B 2018

REFLEXIÓN- DOMINGO 15º TIEMPO ORDINARIO. B. 15 de julio de 2012

PROFETAS Y ENVIADOS
“Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá: come allí tu pan y profetiza allí”. No es muy educado este saludo que Amasías dirige al profeta Amós, según se lee en este domingo 15 del tiempo ordinario (Am 7,12-15). Se ve que el sacerdote Amasías no quería que las gentes que acudían al santuario de Betel se vieran perturbadas por aquel pastor llegado del sur. 
Pero hay algo más inquietante. Amasías, recuerda que aquél es un santuario real, “el templo del país”.  El reino del norte se ha independizado del reino de Judá. El poder oficial no quiere saber nada del templo de Jerusalén y favorece el culto y los sacrificios de los santuarios “autonómicos”. La política no acepta de buena gana a la profecía. 
Pero Amós replica con toda franqueza. Él no es un profeta ni presume de serlo. Es tan solo un pastor y cultivador de higos. Pero Dios lo ha enviado a proclamar un mensaje de conversión en las tierras del norte y él no puede guardar silencio.  Es bien consciente de la fidelidad que debe al Señor que lo ha enviado.

TRES ACTITUDES

Del envío habla también el evangelio que hoy se proclama (Mc 6,7-13). Ahora es Jesús quien elige y envía a sus mensajeros, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Amós fue rechazado por el poder establecido y por la corrupción que generaba. También los discípulos de Jesús saben que a veces no serán recibidos ni escuchados. 
Al enviarlos de dos en dos, Jesús instruye a sus discípulos y les advierte, al menos, de tres cualidades que deberán acompañarlos por el camino:
• En primer lugar, la pobreza.  Habrán de caminar ligeros de equipaje. Les basta llevar lo más elemental. Anunciar el mensaje con pobreza facilitará la rapidez de sus movimientos.
• En segundo lugar, la sencillez. Habrán de aceptar con gratitud el hospedaje que se les ofrezca. No tienen derecho a sentirse importantes. No pueden exigir nada.
• En tercer lugar, la valentía y la libertad. El anuncio de un mensaje interpelante hará que los ignoren y rechacen.  Habrán de estar dispuestos a seguir su camino sin resentimiento. 

UNA TRIPLE TAREA

Tras explicar el estilo que ha de acompañar a los enviados, Jesús les expone el objeto mismo del envío. Una triple lección, válida también para los evangelizadores de hoy.
• Los discípulos salieron a predicar la conversión. Es importante hablar siempre de Dios. Y es totalmente necesario exponer a los hombres la voluntad de Dios. Y exhortarlos a conocerla, a seguirla y a dar testimonio de ella. 
• Los discípulos expulsaron demonios. Según el papa Francisco, el diablo no es “un mito, una representación, un símbolo, una fugura, o una idea” (Gaudete et exsultate, 161). Esa es la mayor trampa del demonio. Así que hay que prepararse para el combate. 
• Los discípulos ungían con aceite a los enfermos y los curaban. En este mundo, desgarrado por el dolor y el sufrimiento, muchos necesitan una curación integral. Los creyentes somos enviados a llevar el consuelo y la compasión de Dios a todos los que sufren. 
- Señor Jesús, te damos gracias por habernos elegido, instruido y enviado a anunciar a nuestros hermanos tu palabra de vida y de salvación. Danos la valentía y la ternura necesarias para hacer presente en esta tierra a nuestro Padre misericordioso.  Amén.
                                                                              José-Román Flecha Andrés

CADA DÍA SU AFÁN 14 de julio de 2018

             
EUTANASIA Y DERECHOS HUMANOS
En este momento, se presenta la eutanasia como una urgencia irrenunciable,  demandada por la mayoría de los ciudadanos. Se la califica como un signo de progreso social, como un derecho de la persona, como un acto de compasión hacia el dolor que padecen los enfermos terminales.
Es preciso resumir este abanico de nuevos y pretendidos “derechos”, no contemplados por la famosa Declaración, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del 10 de diciembre de 1948.
• Se nos propone hoy la eutanasia activa como un derecho del paciente terminal incapaz de soportar sus dolores. Pero se olvida que nunca, como en esta época, hemos sido capaces de controlar el dolor.
• Se alaba la eutanasia activa siempre que se produzca a petición del paciente. Pero se olvida que muchos de esos pacientes en realidad no están implorando la muerte, sino una cercanía afectuosa y compasiva por parte de familiares y sanitarios. Una cercanía que a veces les niegan  la prisa y la tecnificación de nuestro mundo.
• Se nos presenta la eutanasia como un derecho, que nunca sería vinculante para los que no lo quieran reclamar. Pero se olvida también que la libertad para pedir el aborto ha terminado convirtiéndose, en algunos casos, en una gran cantidad de abortos prácticamente obligatorios.
• Se  promueve hoy la legalización de la eutanasia activa como un laudable acto de compasión -merci Killing-. Pero se olvida que la verdadera com-pasión no puede llevar al desentendimiento con relación al enfermo sino a la cercanía y a la ternura que se merece como persona.
• Se anuncia la eutanasia como la única solución (¿o la “solución final”?) para desentenderse de esas vidas que, siguiendo el escrito de Hoche y Binding, un régimen horrible calificó como “vidas inútiles”, desencadenando así toda una tormenta de inhumanidad.
En este momento, se presenta la eutanasia como un signo de progreso social, como un derecho de los ciudadanos, como un acto de compasión hacia los enfermos terminales, que de una forma inconsciente son generalmente identificados con los ancianos.
Muy raras veces se alude a la posibilidad de aplicar la eutanasia a los enfermos mentales, como ha ocurrido ya en la práctica en los casos en que la eutanasia ha sido despenalizada. Además, no se suele mencionar en primera instancia la eutanasia aplicable a los niños que nacen con malformaciones que son vistas como no deseables.
Es verdad que hay quien ya ha levantado una voz de alerta ante el peligro de ver cómo la legalización de la eutanasia puede llevar consigo la  difusión de la eugenesia. En ese caso, el ser humano se convertiría práctica y legalmente en árbitro  capaz de decidir sobre la vida y la muerte de los demás.
                                                                      José-Román Flecha Andrés

martes, 3 de julio de 2018

DOMINGO 14º TIEMPO ORDINARIO B 2018

REFLEXIÓN- DOMINGO 14º TIEMPO ORDINARIO. B. 8 de julio de 2018

EL PROFETA EN SU TIERRA
“Te hagan caso o no te hagan caso (pues son un pueblo rebelde), sabrán que hubo un profeta en medio de ellos”. Con esas palabras Dios envía al profeta Ezequiel para que se dirija a los iaraelitas, que se han rebelado contra el Señor. Este texto que hoy se  proclama  en la celebración de la misa dominical (Ez 2, 2-5) habla del profeta, de su pueblo y de Dios.
El profeta cuenta que ha recibido el Espíritu y escucha la palabra que Dios le dirige. Pero esa palabra no es un tesoro que puede guardar. Es enviado a transmitirla a su pueblo.
De paso, el profeta es advertido por Dios de la dureza del pueblo al que se ha de dirigir. Seguramente se negarán a escuchar el mensaje que Dios quiere comunicarles. 
Ahora bien, el profeta enviado por Dios, es ya por sí mismo un signo elocuente de la misericordia del Señor que lo envía a su pueblo. 

TRES PREGUNTAS

En el evangelio que hoy se proclama se nos da cuenta de una visita que Jesús realizó a su ciudad de Nazaret (Mc 6,1-6). Cuando el sábado empezó a enseñar en la sinagoga, las gentes quedaron asombradas. Pero ese asombro era en realidad un escándalo que se manifestaba en una cascada de preguntas.
• “¿De dónde saca todo eso”? Creían conocerlo bien. Por eso no podían entender que alguien de su propio pueblo les ofreciera una doctrina que no había salido de ellos y de su ambiente. No estaban dispuestos a cambiar, como dice ahora el papa Francisco.
• “¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada?” Las gentes de Nazaret están orgullosas de su propia sabiduría. Tienen todas las respuestas. Pero Jesús les obliga a revisar sus conocimientos y actitudes.
• “¿Y esos milagros que realizan sus manos?” Para los habitantes de Nazaret lo “normal” se ha convertido en la “norma”. Pero con sus milagros Jesús ha llegado a romper la rutina habitual. Y eso los desequilibra.

MAESTRO Y GUÍA

El texto evangélico anota que Jesús se extrañó de su falta de fe. A quien vive de cara a Dios le resulta difícil comprender que los que se consideran creyentes rechacen la voz que Él les dirige. Pero solo se recoge un comentario de Jesús: 
• “No desprecian a un profeta más que en su tierra”. Seguramente se trataba de una especie de refrán popular. Pero la frase encierra una experiencia universal. El profeta “anuncia” siempre unos valores. Pero son muchos los que aceptan “lo que hay”.  
• “No desprecian a un profeta más que en su tierra”. Además, el profeta ha de tener el valor y la osadía de denunciar los antivalores que deshumanizan a la persona y a la sociedad. Pero muchos se han acostumbrado a pensar que “todo vale”.
• “No desprecian a un profeta más que en su tierra”.  Para poder anunciar con verdad y denunciar con credibilidad, el profeta ha de aprender a “renunciar a muchos intereses y comodidades. Pero siempre es molesto quien trata de remar “contra corriente”.
- Señor Jesús, somos conscientes de que estamos demasiado habituados a la comodidad. Pensamos no necesitar ser salvados. Tampoco necesitamos a un profeta que venga a poner en duda nuestros prejuicios. Que tu Espíritu nos conceda el don del discernimiento para que te aceptemos como Maestro y Guía. Amén.
                                                                        José-Román Flecha Andrés

CADA DÍA SU AFÁN 7 de julio de 2018

                                                     
EUTANASIA Y TOBOGÁN
El diálogo tuvo lugar durante un Congreso Internacional que se celebraba en la  hermosa ciudad de S’Hertogenbosch (Bois-le-Duc), donde El Bosco había pintado sus cosmogónicos sueños sobre el bien y del mal.
A mitad del congreso nos visitó una alta representante del Ministerio holandés de sanidad. Al parecer, deseaba  justificar ante los congresistas llegados de muchos países la legalización de la eutanasia. De hecho, nos dijo que su gobierno solamente pretendía ofrecer una ayuda compasiva para el difícil acto de morir.
Le contesté entonces que ciertamente habían encontrado una expresión muy atrayente para enmascarar una práctica clínica que a muchos nos horroriza. Pues bien, ahora salta de nuevo a la actualidad el tema de la eutanasia, que viene serpenteando en el llamado occidente desde hace más de  cien años.
Se nos anunció hace tiempo que Holanda  es el primer país que la ha legalizado. Sin embargo, en esto como en las marcas olímpicas, es preciso efectuar cuidadosamente el conteo para establecer prioridades. Se nota un cuidadoso olvido para no mencionar que la eutanasia también fue legalizada por el régimen de Hitler en septiembre de 1939.
 En estos casos es interesante saber quién ha ido por delante y cómo se ha aplicado la norma. En el caso del nazismo, en primer lugar se difundió una circular a los centros hospitalarios, pensando en los enfermos irrecuperables y afectados por dolores insoportables.
Después se pasó a enfermos mentales. Y finalmente llegó a justificar las medidas de exterminio de los judíos y de otros ciudadanos, incluidos los pertenecientes a otras razas no arias. El llamado “efecto tobogán” se puede constatar en muchos momentos de la historia.
Romano Guardini, profetizó que un día los llamados países democráticos copiarían muchas de las prácticas del nazismo. En la Europa democrática hace años que se repite un slogan escalofriante. Su rima en francés podría traducirse así: “La interrupción voluntaria de la preñez lleva a la interrupción voluntaria de la vejez”.
Claro que en los países democráticos las medidas que despenalizan o legalizan algunas acciones y comportamientos se presentan como voluntarias. A nadie se obliga a seguirlas. El tobogán se encarga posteriormente de difundir medidas discriminatorias para quienes las dificultad y aun las someten a discernimiento.
El efecto tobogán se manifiesta, finalmente, en una ulterior posibilidad. La disminución de la población a causa del aborto y la larga vida de los mayores han creado numerosos problemas económicos. Ahora bien, si el aborto ha enriquecido a muchos, ¿no ocurrirá algo parecido con la eutanasia?
                                                            José-Román Flecha Andrés

martes, 26 de junio de 2018

FIESTA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO

REFLEXIÓN- SOLEMNIDAD DE SAN PEDRO Y SAN PABLO.B 29 de junio de 2018


PEDRO Y PABLO 
Estamos tan acostumbrados a mencionar a San Pedro y San Pablo que podemos olvidar la importancia de su misión en los orígenes de la Iglesia.
El texto de los Hechos de los Apóstoles que hoy se lee en la misa (Hech 12,1-11) nos remite a un fresco bellísimo en el que Rafael dejó plasmada la liberación de Pedro. Herodes lo había metido en la cárcel durante la semana de Pascua. Pero “mientras Pedro estaba en la cárcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él”.
Orar por Pedro era un deber de gratitud y de amor para la primera comunidad de Jerusalén. Pedro será bien consciente de que esa oración le ha “liberado de las manos de Herodes y de la expectación de los judíos”.
También Pablo es consciente de que el Señor lo ha liberado de la boca del león y lo seguirá librando de todo mal, salvándolo para su Reino (2 Tim 4,17-18).

PILARES DE LA FE

A estos pilares de la fe de la Iglesia celebramos hoy en una misma fiesta. Su diferencia de talante y de opiniones no los separó en vida de la gran misión que les fue confiada por su Señor ni los aleja ahora en nuestra veneración.
De Pedro nos dice el evangelio de hoy (Mt 16,13-19) que reconoce a Jesús como el Mesías, el Hijo de Dios vivo. A cambio, Jesús le cambia su nombre de Simón por el de Pedro para hacer de él la piedra sobre la que el Señor va a edificar su Iglesia. 
Pablo, por su parte, resume a su discípulo Timoteo su propia tarea de apóstol y misionero: “El Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles”.
Así pues, los dos apóstoles y pilares de nuestra fe han sido liberados por Dios para convertirse en agentes de la liberación que nos proporciona el Evangelio de Jesucristo.

UN ÚNICO SALVADOR

En la solemnidad de estos dos apóstoles del Señor queda flotando la confesión que el Evangelio coloca en la boca de Pedro:
• “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Pedro es el modelo de una fe que reconoce a Jesús como el ungido de Dios, el Salvador que Él nos envía, el Hijo único de Dios. Esa era la condición mínima para ser un auténtico discípulo de Jesús de Nazaret. Los que pretendían seguirlo por otros motivos pronto abandonaron el camino.
• “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Esa es la fe de la Iglesia, convocada y guiada por el Espíritu. Y ese es el resumen de su mensaje. La Iglesia no es una organización no gubernamental de beneficencia, ni una asociación cultural, ni un grupo de poder. Es la comunidad de los que aceptan a Jesús como el Mesías divino que redime lo humano.
• “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Esa es la buena noticia que los cristianos anuncian a toda la humanidad. En un mundo secular, muchos ponen la salvación en la técnica o en la política, en el arte o en la guerra. En un mundo plural y multicultural se nos ofrecen muchos salvadores. La fe en el Mesías Jesús es el camino para la paz.
- Señor Jesús, que tu Iglesia se mantenga fiel a las enseñanzas y al ejemplo de San Pedro y San Pablo, que recordamos como los pilares y testigos de nuestra fe cristiana. Amén.
                                                             José-Román Flecha Andrés

DOMINGO 13º TIEMPO ORDINARIO B