lunes, 26 de enero de 2026

4º DOMINGO TIEMPO ORDINARIO A 2026

EXAMEN DE CONCIENCIA - Domingo 4º del Tiempo Ordinario. A. 1 de febrero de 2026

 

        LA HONDA VERDAD DEL HOMBRE

Bienaventurados los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el reino de los cielos

(Mt 5,3)

1.      ¿En qué solemos poner hoy el ideal de la felicidad?

2.       ¿Se diferencia nuestro ideal de la felicidad del que tienen los no creyentes?

3.      ¿Cuál de las bienaventuranzas evangélicas nos parece más necesaria para este tiempo nuestro?

4.      ¿Qué nos sugieren los premios que van unidos a las bienaventuranzas del Sermón de la Montaña?

5.      ¿Tratamos los cristianos de dar testimonio de estos valores evangélicos?

6.      ¿Qué efectos sociales produciría la vivencia de estos ideales?

7.      ¿Entran las bienaventuranzas en el marco de mis oraciones?

                                                                                             José-Román Flecha

REFLEXIÓN - Presentación del Señor en el Templo. A 2 de febrero de 2026

 

UNA BANDERA DISCUTIDA

“De pronto entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero de la alianza que vosotros deseáis: Miradlo entrar, dice el Señor” (Mal, 3,1-4). El profeta Malaquías respondía sin duda a las esperanzas de los judíos de su tiempo.

Pero sus palabras responden también a los deseos de los creyentes de hoy. Con frecuencia nos sentimos perdidos y huérfanos. Casi todos creemos bastarnos a nosotros mismos. Pero nuestra confianza es frágil y nuestras fuerzas son débiles. Necesitamos contar con la presencia y con la fuerza de Dios.

Claro que la presencia de Dios no es un calmante barato. El profeta lo anuncia como un fuego de fundidor y como la lejía de un lavandero. Hay mucho que purificar y lavar en nuestra sociedad y en nosotros mismos. Necesitamos esa profunda limpieza que solo Dios puede aportar a nuestra vida.   

DE LA LEY AL ESPÍRITU

Según el evangelio de Lucas que hoy se proclama, Jesús es presentado en el Templo, según lo prescrito por la Ley de Moisés (Éx 13,2.11). Todo es “evangelio”. Jesús es consagrado a Dios desde su nacimiento. Su presentación en el Templo es ya la revelación y el anticipo de su consagración a Dios (Lc 2,22-40). 

Pero su presencia no pasó inadvertida. A su llegada al Templo, el nuevo y definitivo profeta de la Nueva Alianza es reconocido por dos profetas, que representan la primera alianza de Dios con su pueblo. El texto repite hasta tres veces que en ese momento se culmina el tiempo de la Ley y llega el tiempo del Espíritu.

Simeón tiene la suerte de acoger a un Dios cercano. Y descubre la luz del día definitivo. Es capaz de leer la salvación en sus signos más pequeños. Ana se ha preparado a este momento con ayunos y oraciones. Ahora alaba a Dios y habla a todos de este Niño que llega. Escucha a Dios y reconoce a su Enviado.

EL ANUNCIO DE LA ESPADA

Las palabras que Simeón dirige a María ilustran el misterio que se desarrolla en la historia de la humanidad. Son la profecía sobre la identidad y la misión del Mesías.

• “Éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten”. Aceptar o rechazar a Jesús como Salvador es lo que determina la suerte de Israel y la nuestra.

• “Será como una bandera discutida”.  Jesús será siempre una bandera, sobre todo cuando sea levantado en la cruz. Ante él se divide la humanidad.

• “Así quedará clara la actitud de muchos corazones”. En nuestra aceptación o rechazo a Jesucristo se revelan cada día nuestras opciones más íntimas.

• “Y a ti una espada te traspasará el alma”. María le dio a luz en Belén y lo verá entregar su vida en el Calvario por los mismos que lo condenan. 

- Señor Jesús, nosotros deseamos que el Espíritu que guiaba a Simeón nos ayude a descubrir hoy tu luz y tu verdad. Y esperamos que nos impulse a anunciar, como Ana, la buena noticia de tu presencia en el mundo.  Amén.

                                                                           José-Román Flecha Andrés

REFLEXIÓN - Domingo 4º del Tiempo Ordinario. A 1 de febrero de 2026

 

EL CAMINO DE LA FELICIDAD

“Buscad al Señor, vosotros, todos los humildes de la tierra, los que ponéis en práctica sus decretos” (Sof 2,3). Así nos exhorta hoy el profeta Sofonías.

Buscar al Señor equivale a buscar la justicia y la humildad. A esa búsqueda del ser humano responde un oráculo del Señor que recoge el profeta: “Yo dejaré en medio de ti a un pueblo pobre y humilde, que se refugiará en el nombre del Señor” (Sof 3,12).

 Pero la búsqueda humana y la respuesta divina resultan extrañas en una sociedad en la que parecen triunfar los que confían en sus posibilidades, los que buscan enriquecerse y triunfar. La pobreza y la humildad no se admiten como ideales de vida.

Sin embargo, con el salmo responsorial, nos atrevemos a proclamar que Dios “hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos” (Sal 145).

No olvidamos que san Pablo recuerda a los cristianos de Corinto que Dios no eligió entre ellos a los sabios y poderosos, sino a los más débiles y despreciados (1Cor 1,26-31).

 

LA PROVOCACIÓN DE JESÚS

 

Si estos textos bíblicos resultan escandalosos para la mentalidad contemporánea, mucho más lo será el pregón de las bienaventuranzas con el que el evangelio de Mateo abre el llamado Sermón de la Montaña (Mt 5,1-12)

• El anuncio de las bienaventuranzas es provocador. No deja indiferente al cristiano de nuestro tiempo. Este discurso de Jesús manifiesta el proyecto de Dios sobre el ser humano. Nos revela su voluntad amorosa sobre cada uno de nosotros. 

• Las bienaventuranzas no son mandamientos. Son luces que orientan nuestros pasos. Si ya son difíciles para quienes viven de la fe cristiana, más extrañas resultan a quienes viven en la superficialidad y han perdido el gusto por las cosas de Dios y del espíritu.

Sin embargo, estas palabras de Jesús no reflejan un ideal tan solo para los cristianos. Toda persona, creyente o no creyente, puede descubrir en ellas esa verdad del ser humano que no pueden ocultar las apariencias. En ese mensaje se resumen los valores en los que ha de basarse una sociedad que quiera ser humana y humanizadora.

 

            UN CÓDIGO Y UNA PROFECÍA

 

La admiración de Jesús hacia los pobres y los humildes, los pacíficos y compasivos convierte a las bienaventuranzas en el código fundamental de la ética cristiana.

• En este mensaje se nos revela lo que somos y lo que en verdad queremos ser. En él se nos muestra el camino de la felicidad. De la felicidad terrena y temporal. Y, sobre todo, de la felicidad eterna que nos ha sido prometida.

• El texto de las bienaventuranzas evangélicas es una profecía. Incluye un anuncio y una denuncia. Un anuncio de los valores que realmente conducen al ser humano a la felicidad y que resumen los ideales de la convivencia social.

• Y una denuncia de los antivalores que dificultan la armonía de la persona y la paz de toda la sociedad. Pero las bienaventuranzas exigen de nosotros una renuncia. Sin la renuncia personal, el anuncio no es creíble y la denuncia no es respetuosa.

- Señor Jesús, las bienaventuranzas reflejan tu identidad y el espíritu de tu misión. Tú no solo las proclamabas, sino que las vivías. Por ellas descubrimos la confianza que genera la fe, el coraje de la esperanza y la entrega de la caridad.  Gracias, Señor.

                                                                             José-Román Flecha Andrés

CADA DÍA SU AFÁN - 31 de enero de 2016

 

POR LA PAZ DE EUROPA

Se han cumplido ya 80 años desde el “desembarco en Normandía” y el final de la segunda guerra mundial. Ante el deseo de promover la paz en Europa, cabe preguntarse: “¿Qué papel desempeñan el pensamiento social católico y los valores universales?”

Ese es el lema de la conferencia organizada hace unos días en Luxemburgo por la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE) junto a la Fundación Centesimus Annus Pro-Pontifice.

Según la COMECE, esta reunión pretende colaborar a la construcción de la paz en Europa. Con motivo de ese encuentro, el papa León XIV ha enviado un mensaje, firmado por el Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin.

En él se afirma que “ninguna comunidad, y mucho menos un continente, puede vivir en paz y prosperar sin verdades compartidas que orienten sus normas y valores”.

Esas normas y valores han de encontrar su fundamento en la verdad, no en el relativismo. Por eso remarca el Papa la “urgente necesidad” de recuperar “la verdad de que la persona humana es creada a imagen y semejanza de Dios”.

 Según él, el tema elegido para esta conferencia “resulta particularmente importante dada la gran reticencia actual a debatir los valores universales que la religión o cualquier sistema de fe puede aportar al bien común de la sociedad”. 

El Papa insta a Europa a recuperar los valores católicos ante la propagación del relativismo. De hecho exhorta a los participantes en esa conferencia a considerar los valores católicos que pueden ayudar a los europeos del este y del oeste a diseñar y construir un continente “más pacífico y más justo”. Sin embargo, advierte que, “la crisis subyacente es la propagación del relativismo y la reducción de la verdad a meras opiniones”.  

León XIV considera que los mayores peligros para Europa son la propagación del relativismo y la reducción de la verdad a meras opiniones.  “Ninguna comunidad, y menos aún un continente, puede vivir en paz y prosperar sin verdades compartidas que orienten sus normas y valores”

Por eso, reivindica la necesidad de recuperar “la verdad de que la persona humana es creada a imagen y semejanza de Dios” como base de cualquier proyecto político y social que aspire a ser verdaderamente humano.

Además, agradece que el tema de la conferencia gire en torno al pensamiento social católico debido a “la gran reticencia actual a debatir los valores universales que la religión o cualquier sistema de fe puede aportar al bien común de la sociedad”. 

La doctrina social de la Iglesia “trasciende fronteras y ofrece una plataforma para los intereses colectivos y un estilo de vida, haciendo posible así la coexistencia pacífica”.

En consecuencia, León XIV le pide a Europa que sea ella misma y a los católicos que ocupen su espacio en la vida pública.   

José-Román Flecha Andrés

  

 

 

 

 

lunes, 19 de enero de 2026

REFLEXIÓN - Domingo 3º del Tiempo Ordinario. A 25 de enero de 2026

     CONVERSIÓN Y SEGUIMIENTO

“El Señor ensalzará el camino del mar, al otro lado del Jordán, la Galilea de los gentiles” (Is 9,1-4). Dios invita a caminar en la luz al pueblo que caminaba en tinieblas. Según el profeta Isaías, Dios desea derramar su luz sobre una tierra que era considerada como un lugar pagano.

Pero los que caminan en tinieblas no siempre son “los otros”, los de fuera. De una forma o de otra, muchos de nosotros nos hemos habituado a vivir en las tinieblas. Sin embargo, esperamos que la luz brille en nuestra sociedad y en nuestra propia vida.

La liturgia de este domingo nos exhorta a responder al anuncio del profeta con una exclamación tomada del salmo 26: “El Señor es mi luz y mi salvación”. Esa es nuestra sincera confesión personal. Y esa es la expresión de nuestra esperanza.

Es verdad que nuestros deseos no pueden hacerse realidad por nuestras propias fuerzas. Solo la luz que viene de lo alto puede lograr que no hagamos ineficaz la cruz de Cristo. Ese es el deseo de San Pablo que también hoy se nos recuerda (1 Cor 1,17).

AUTORIDAD Y COMPASIÓN

En el evangelio de este tercer domingo se repite hasta cuatro veces la alusión a Galilea (Mt 4,12-23). A pesar de las dificultades creadas por la guerra, los peregrinos que viajan hoy a la Tierra Santa disfrutan de la dulzura de aquella tierra. Pero en los tiempos de Jesús se consideraba poblada por gentes inclinadas al paganismo.

Después de haber sido bautizado por Juan en el río Jordán, Jesús vuelve a esa región, en la que se había criado.  El evangelio de Mateo indica que se cumple así lo que había anunciado el profeta Isaías. Ahora sí que ese pueblo de paganos puede ser guiado por una luz grande. La luz que brilla en Galilea es la presencia de Jesús.

Jesús se hace presente con su palabra. Las gentes reconocen que habla con autoridad. Pero se presenta también con una evidente compasión hacía los más necesitados de atención: “Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el evangelio del Reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo”.

UN NUEVO HORIZONTE

El evangelio de Mateo recoge dos frases que caracterizan el paso de Jesús por Galilea. Una se dirige a toda la gente y la otra a unos pocos elegidos. 

• “Convertíos porque está cerca el reino de los cielos”. Contra lo que pudiera parecer, estas palabras de Jesús no son una amenaza a los paganos o a los que viven al modo de los paganos. Son una invitación para que todos reconozcan esa novedad que él anuncia y se decidan a recibir la gracia y la esperanza que comporta el reino de Dios.

• “Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres”. Estas palabras de Jesús no son un mandamiento que se impone. Son otra invitación que él dirige a algunos pescadores del lago de Galilea. Jesús les presenta un nuevo horizonte para su profesión. Más que una obligación, es un privilegio colaborar con el Maestro que difunde la verdad.

- Señor Jesús, En este tiempo, nosotros tenemos la sensación de vivir en la Galilea de los paganos. Pero creemos que tú eres la luz que ilumina a todo el que viene a este mundo. Tú puedes ayudarnos a revisar nuestros pretendidos valores y a modificar nuestras actitudes. Invítanos a seguirte para anunciar con alegría tu mensaje y hacer visible tu compasión. Amén. 

                                                                José-Román Flecha Andrés

EXAMEN DE CONCIENCIA - Domingo 3º del Tiempo Ordinario. A. 25 de enero de 2026

 

PESCADORES DE HOMBRES 

Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres

(Mt 4,19) 

1.        En el mundo de hoy todos nos consideramos autosuficientes. ¿Pero no es verdad que todos nos hacemos seguidores de alguien?

2.        ¿Cuáles son las señales que indican que en la práctica estamos siguiendo a un determinado “influencer”?

3.        ¿Ese seguimiento, más o menos consciente, está influyendo solamente en nuestros gustos o también en nuestros valores y actitudes?

4.        ¿Conocemos a alguna persona que ha experimentado esta llamada de Jesús y lo ha seguido con decisión y generosidad?

5.        ¿Y nosotros, hemos sentido alguna vez en nuestra vida que Jesús nos estaba invitando a seguir su camino?

6.        ¿Qué comportaba en realidad esa invitación de Jesús en nuestras ideas, en nuestros sentimientos, en nuestra ocupación de cada día?

7.        ¿Y yo cómo he respondido a la invitación de Jesús que ampliaba ante mis ojos el horizonte de mis talentos y esperanzas?

                                                                                              José-Román Flecha


CADA DÍA SU AFÁN - 24 de enero de 2026

 

                      

ORACIÓN POR LA UNIDAD

Del día 18 al 25 de enero de 2026 se celebra en el hemisferio norte la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. En el hemisferio sur, esta Semana suele celebrarse en torno a la fiesta de Pentecostés.

1.Recordando las palabras de San Agustín que ha tomado como lema, al principio de su  ministerio petrino, el papa León XIV, nos decía:

"¡Miren a Cristo! ¡Acérquense a Él! ¡Acojan su Palabra que ilumina y consuela! Escuchen su propuesta de amor para formar su única familia: en el único Cristo nosotros somos uno”.

Según él, “esta es la vía que hemos de recorrer juntos, unidos entre nosotros, pero también con las Iglesias cristianas hermanas, con quienes transitan otros caminos religiosos, con aquellos que cultivan la inquietud de la búsqueda de Dios, con todas las mujeres y los hombres de buena voluntad, para construir un mundo nuevo donde reine la paz".

2.Pues bien, en este año 2026, el tema de esta Semana de Oración está tomado de la epístola del apóstol Pablo a los efesios: «Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como han sido llamados a una sola esperanza de su llamamiento» (Ef 4,4).  Esta afirmación resume tanto el fundamento como la tarea de la unidad cristiana.

Generalmente los  materiales para las celebraciones del Octavario son elaborados de forma conjunta por el Pontificio Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos y por la Comisión de Fe y Constitución del Consejo Ecuménico de Iglesias.

Este año, los textos oracionales y de meditación han sido preparados por la Iglesia Apostólica Armenia, una de las comunidades más antiguas de la cristiandad. Una comunidad que presenta un admirable testimonio de fidelidad y resistencia a pesar de las muchas dificultades que ha tenido que superar a lo largo e la historia.  

 3. La celebración de 2026 es una adaptación de la "Oración del amanecer", compuesta por san Nersés "el Agraciado" (1102-1173), recordado con admiración por Juan Pablo II.  También se apoya en san Gregorio de Narek (950-1005), proclamado en el año 2015 como Doctor de la Iglesia. Inspirándose en uno de sus escritos, el texto para la Semana de oración recoge esta plegaria:

"Oh Jesucristo, Luz de la Luz, habita en nosotros, que nos hemos reunido para adorar tu santo y precioso nombre. Que tu resplandor vivificante encienda en nosotros un amor más profundo. Que tu luz radiante nos impulse a una unidad cada vez más floreciente. Como las diversas flores del jardín de tu Reino, que tu divino resplandor nos haga florecer en armonía. Y así, juntos, todos te alabemos y glorifiquemos siempre con alegría a ti, al Padre y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén". 

                                                                         José-Román Flecha Andrés

martes, 13 de enero de 2026

DOMINGO 2º TIEMPO ORDINARIO A 2026

EXAMEN DE CONCIENCIA- Domingo 2º del Tiempo Ordinario. AEXIÓN. 18 de enero de 2026

 

      EL CORDERO Y EL PECADO

“Este es el cordero de Dios

que quita el pecado del mundo”

(Jn 1,29) 

1.        Hoy habrá pocas personas que admitan ser presentadas como corderos. ¿No es verdad que se prefieren identificar con imágenes de fuerza y aun de violencia?

2.        ¿No resulta extraño que un cordero quite el pecado cuando hoy se piensa que “ya nada es pecado”?

3.        Un reconocido psiquiatra ha escrito que el pecado de hoy es la irresponsabilidad colectiva. ¿Quién podría “quitarlo” de nuestra cultura?

4.        Si un gobierno puede despenalizar el crimen o conceder la amnistía de los delitos más atroces, ¿no intentará “quitar” el pecado del panorama social?

5.        ¿Además, qué puede significar en este tiempo hablar de un cordero de Dios, cuando ni siquiera se cree en la existencia de Dios?

6.        ¿Nos permite hoy nuestra fe reconocer y afirmar que Jesús ha venido a quitar el pecado del mundo?

7.        ¿Dedico yo un espacio en mi oración para pedirle a Jesús, el Cristo, que me libre del mal y, concretamente, del pecado?

 

 

REFLEXIÓN -- Domingo 2º del Tiempo Ordinario. A 18 de enero de 2026

 

ELEGIDO COMO TESTIGO

Es poco que seas mi siervo para restablecer las tribus de Jacob y traer de vuelta a los supervivientes de Israel. Te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra” (Is 49,6). Así dice el Señor al despreciado, al aborrecido de las naciones, al esclavo de los tiranos (Is 49,7).

Según este cántico que se encuentra en el libro de Isaías, el más insignificante de los humanos se convertía así en el elegido por Dios no solo para reunir a su pueblo, sino para iluminar a todas las naciones. Su misión había de alcanzar hasta los últimos confines de la tierra.

El salmo 39 parece reflejar la docilidad y la obediencia de este elegido por Dios: “Aquí estoy, para hacer tu voluntad. Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas”.

San Pablo se presenta a los corintios como un llamado por Dios para una misión que había de llegar no solo a los hebreos sino también a los paganos (1Cor 1,1-3).

EL DON DE LA ENTREGA

En la liturgia romana, se recuerdan cada día en la santa misa las palabras con las que Juan Bautista presentó a Jesús: “Este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Jn 1,29). Con ellas se nos invita a participar en la comunión eucarística. Y con ellas se nos exhorta a recordar el don de nuestra redención.

• Juan sabía de la presencia del pecado en aquella sociedad. Hoy no podemos ignorar la presencia y la tremenda fuerza del mal en este mundo. Es cierto que también somos conscientes de la presencia del bien. Al afirmar la presencia del pecado no queremos prometer la condenación a nadie. Nuestra fe nos dice que el pecado ha sido vencido por Jesús.

• Juan Bautista presentaba a Jesús como el Cordero del mundo. Tal vez recordaba los corderos sacrificados en el templo. Como el cordero de la pascua judía, Jesucristo se ha entregado libremente en expiación por el pecado del mundo y por el pecado de cada uno de nosotros. Nuestra fe nos dice que hemos de agradecer cada día su entrega.   

DE LA IGNORANCIA AL TESTIMONIO

Por otra parte, en el texto evangélico se contraponen la ignorancia de Juan Bautista y la luz que lo llevó a reconocer en Jesús al Mesías esperado por su pueblo

• “Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar…” Juan comprende que con el bautismo que él administra contribuye para que Jesús se manifieste a Israel.

• “He contemplado al Espíritu… que se posó sobre él”. La ignorancia del profeta respecto al Mesías encuentra ayuda al contemplar al Espíritu que guía a Jesús de Nazaret. 

• “Yo no lo conocía, pero el que me envió me dijo…” Juan confiesa que no conoce a Jesús, pero sabe que Dios lo ha enviado para presentarlo a su pueblo.

• “Yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios”.  Al ver a Jesús, Juan ha llegado a entender que ha sido elegido para ser testigo del Mesías. La ignorancia ha dejado paso a la contemplación y esta exige el testimonio.  

- Padre de los cielos, también a nosotros nos has elegido y enviado a anunciar la presencia de Jesucristo en un mundo que pretende ignorarlo. Nunca podríamos hacerlo con dignidad sin la ayuda de tu gracia. Ayúdanos a cumplir esa misión con humildad, con fidelidad y con una gozosa generosidad Amén.

José-Román Flecha Andrés

CADA DÍA SU AFÁN - 17 de enero de 2026

  

UNA REFLEXIÓN SOBRE EL MUNDO

El día 9 de enero de este año 2026, el papa León XIV dirigió a los embajadores acreditados ante la Santa Sede “una reflexión sobre nuestros tiempos, tan turbados por un número creciente de tensiones y conflictos”.

Tras aludir al jubileo, a la muerte del papa Francisco y a su vivita a Turquía y al Líbano, citó  “La Ciudad de Dios”, en la que san Agustín ”advierte de los graves peligros para la vida política que entrañan las falsas representaciones de la historia, el nacionalismo excesivo y la distorsión del ideal del líder político”.

 En ese contexto, añadió que la debilidad del multilateralismo es hoy motivo de especial preocupación a nivel internacional. “La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende”.  

Por eso, es esencial el derecho internacional humanitario. “La destrucción de hospitales, infraestructuras energéticas, viviendas y lugares esenciales para la vida cotidiana constituye una grave violación del derecho internacional humanitario”. Es evidente que “el principio de la inviolabilidad de la dignidad humana y la santidad de la vida siempre cuenta más que cualquier mero interés nacional”.

El Papa se refirió a varios problemas que surgen de la ambigüedad del lenguaje, como las dificultades que se ponen a la libertad de conciencia y a la objeción de conciencia. “Una sociedad verdaderamente libre no impone la uniformidad, sino que protege la diversidad de conciencias, previniendo las tendencias autoritarias y promoviendo un diálogo ético que enriquece el tejido social”.

Se refirió, además, a la persecución de los cristianos, que afecta a más de 380 millones de creyentes en todo el mundo, a la causa de los migrantes y de los presos, especialmente los presos políticos. Abogó por la abolición de la pena de muerte, del aborto, de la maternidad subrogada, de la eutanasia y por la recuperación de las adicciones. 

Según el Papa, “en el contexto actual, estamos asistiendo a un auténtico “cortocircuito” de los derechos humanos”.  

Evocando de nuevo a san Agustín, afirmó que, “en ausencia de un fundamento trascendente y objetivo, solo prevalece el amor propio, hasta el punto de la indiferencia hacia Dios, que gobierna la ciudad terrenal”. El orgullo allana el camino para la mentalidad de confrontación, que es el precursor de toda guerra.

Tras recordar los escenarios actuales de guerra, añadió que la paz sigue siendo un bien difícil, pero posible. La construcción de la paz requiere la humildad de la verdad y la valentía del perdón. 

A pesar de todo, no faltan algunos signos de esperanza. Este año se cumplirá el octavo centenario de la muerte de san Francisco de Asís, un hombre de paz y de diálogo. Su vida nos dice que un mundo pacífico se construye a partir de corazones humildes volcados hacia la ciudad celestial.  

                                                                            José-Román Flecha Andrés

 

martes, 6 de enero de 2026

FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR A 2026

EXAMEN DE CONCIENCIA - Bautismo de Jesús. A. 11 de enero de 2026

 

      EL HIJO AMADO

Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”

(Mt 3,17)

1.   ¿Estamos seguros de que, en este tiempo y en esta cultura nuestra todos los hijos son amados por su padre?

2.   Por otra parte, ¿podemos ver a nuestro alrededor que los hijos se sienten felices por ser amados por sus padres?

3.   En el bautismo y en la trasfiguración de Jesús se oye una voz del cielo que es el eco de las palabras de Isaías 42,1. ¿Qué nos dice esa relación entre los dos textos?

4.   Jesús será muchas veces criticado precisamente porque dice ser hijo de Dios. ¿Qué significaba para él ese título?  

5.   ¿Ese título que el mismo Dios concede a Jesús implica que los demás no podemos considerarnos como hijos de Dios?

6.   Teniendo en cuenta nuestras actitudes y nuestro comportamiento, ¿podemos decir que Dios se complace en nosotros?

7.   Si reconozco a Jesús como el Hijo predilecto del Padre, ¿Qué puedo hacer yo para participar en ese amor y en esa complacencia de Dios?

                                                                                José-Román Flecha

REFLEXIÓN - Solemnidad de la Epifanía del Señor 6 de enero

 

LA BÚSQUEDA DE LOS MAGOS

“Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. Vienen todos de Saba, trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor”. La Ciudad Santa sería la meta de la peregrinación de todos los pueblos. Esta profecía que se encuentra en el libro de Isaías (Is 60,6) anticipa el relato evangélico de la llegada de los Magos a Jerusalén.

 En el texto del profeta se aludía a las riquezas que las gentes traerían a la Ciudad Santa. Pero era más importante el anuncio de la luz que ella iba a irradiar sobre todos los habitantes de la tierra. Ese era el don que Dios concedía a Jerusalén y la responsabilidad que de ella se esperaba. Tendría que reflejar el resplandor de Dios.

También el salmo anuncia la llegada de todos los reyes. Ya no serán solamente atraídos por el esplendor de Jerusalén. Vendrán a postrarse y a servir a un rey al que Dios confía su juicio y su justicia. Un rey que librará a los pobres y a los afligidos (Sal 71).

Según la carta a los Efesios, esas antiguas promesas se cumplen en Jesucristo. Gracias a él, también los paganos participan de esa bendición (Ef 3,6).

LAS ACTITUDES DE LOS MAGOS

En el relato de la llegada de los Magos (Mt 2,1-12) el protagonista principal es Jesús. Él es el rey compasivo y redentor de los pobres que anunciaban los textos antiguos. En efecto, ellos no se anunciaba tanto un lugar como una persona. Jesús es el príncipe esperado.

Los Magos no solo representan a los pueblos paganos que descubren una luz que los lleva hasta el Salvador. Señalan también las cinco actitudes de los que buscan la verdad: observar la naturaleza, ponerse en camino, aceptar el riesgo de consultar la Escritura, humillarse ante el Señor y regresar al propio ambiente con un ánimo renovado.

Los signos de la naturaleza no son percibidos por todos de la misma forma. La aparición de la estrella suscita en los Magos el deseo de salir a buscar, reconocer y venerar  a un nuevo rey. Pero suscita también en el rey Herodes el miedo a perder su poder y la voluntad de dar la muerte a una vida que se abre ante él. 

En su meditación ante la muerte, el papa san Pablo VI pedía perdón a Dios por no haber dedicado más tiempo a contemplar la naturaleza. Nosotros podemos detenernos a ver su belleza o a calcular los beneficios y ganancias que podremos obtener de ella. Pero es necesario aprender a leer, como los Magos, el mensaje que el Creador nos transmite en su creación. 

LAS PALABRAS DE LOS MAGOS

“¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. Esas son las únicas palabras que se ponen en boca de los Magos. En el contexto del relato evangélico, revelan el sentido de la búsqueda de Dios.   

• “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?” Con frecuencia lamentamos la secularidad y aun la indiferencia de nuestra sociedad ante el misterio de la fe. Sin embargo, tal vez sean muchos los que buscan a Dios sin conocerlo. Buscan la verdad desde la duda. Buscan la belleza desde la frivolidad. Buscan la bondad desde el relativismo.

• “Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. He ahí tres pasos del camino de la fe. La aparición de la estrella no depende de nosotros, pero es necesario observar los signos. No basta con mirar: hay que reflexionar sobre su significado, escrutando las Escrituras. Y finalmente hay que adorar al único que merece adoración. 

- Padre de los cielos, tú te dejas encontrar por quienes te buscan con sincero corazón. Queremos prestar atención a los signos que nos envías, ponernos en camino y reconocer la buena voluntad de todos los que te buscan. Ayúdanos a ser una señal y una ayuda para todos los que te buscan, sea cual sea su procedencia y su camino. Amén. 

                                                                                                  José-Román Flecha Andrés

REFLEXIÓN - El Bautismo de Jesús. A 11 de enero de 2023

 

LA HUMILDAD DEL SALVADOR 

“Mirad a mi siervo a quien sostengo; mi elegido en quien me complazco ”. Así se expresa Dios en uno de los poemas del “Siervo del Señor” (Is 42,1-7).

Ese siervo elegido por Dios ha de promover el derecho y la justicia. Es más, ha de ser luz de los pueblos paganos  y salvación para su propio pueblo. Será reconocido cuando se vea que abre los ojos de los ciegos y trae la liberación a los esclavos.

El salmo responsorial nos ayudará a reconocer que los dones que él nos ha aportado se resumen en el tesoro de la paz: ”El Señor bendice a su pueblo con la paz” (Sal  28).

Según el libro de los Hechos de los Apóstoles, ante el centurión Cornelio, Simón Pedro anuncia que Jesús de Nazaret ha pasado haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él (Hch 10,34-38). 

LAS DOS ALIANZAS

En Jesús de Nazaret se había hecho realidad aquella profecía sobre el Siervo del Señor (Mt 3,13-17). Al ser bautizado en el río Jordán, Jesús fue reconocido por el Padre como su Hijo predilecto. Lleno del Espíritu de Dios, se presentaba como el definitivo liberador  de todos los esclavos del mal y del pecado.

San Isidoro dice que Josué, hijo de Nun, había atravesado el Jordán para introducir a su pueblo en la tierra prometida. Jesús, hijo de María llegaba al Jordán para llevarnos a la verdadera libertad. Recibía el bautismo de manos de Juan para cumplir la voluntad de Dios y darnos a todos un ejemplo y motivo de conversión.  

 El bautismo de Jesús es como el gozne o el eje sobre el que giran las dos alianzas. La antigua alianza, que evocaba la liberación de Israel estaba representada en la figura y en la misión de Juan Bautista. Pero con Jesús de Nazaret se revelaba la  nueva alianza, señalada por los dones de la gracia y la verdad.

LA VOLUNTAD DE DIOS

Según el evangelio de Mateo, Juan parece resistirse a bautizar a Jesús. Pero Jesús  dirige al Bautista unas palabras que revelan el misterio de su vida y de su misión:

• “Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere”. En el bautismo de Jesús, Dios se hace presente en la historia humana. Al apoyar y garantizar la misión de su Hijo predilecto, Dios se nos revela en Jesús de Nazaret como  nuestro Padre.

• “Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere”. La misión de Jesús comienza por la aceptación de la voluntad de Dios. Y revela que Dios ha de continuar sus relaciones de amor y de misericordia con toda la humanidad.

• “Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere”. En su bautismo, Jesús manifiesta que asume los rasgos que se atribuían al humilde “Siervo del Señor”. El signo de su misión salvadora no era el poder, sino la humildad y el abajamiento.

- Señor Jesús, nos alegra celebrar la memoria de tu bautismo. Al mismo tiempo, queremos recordar también nuestro bautismo. Damos gracias a Dios por habernos acogido como hijos suyos. Y deseamos que la humildad del hijo predilecto del Padre  nos enseñe a aceptar siempre su voluntad. Amén.

                                                                           José-Román Flecha Andrés

 

CADA DÍA SU AFÁN - 10 de enero de 2026


 

TRES APUNTES SOBRE VENEZUELA

1.El domingo 19 de octubre del 2025, el papa León XIV canonizó, junto a otros cinco, a los venezolanos José Gregorio Hernández, médico laico, y Carmen Rendiles, religiosa.

El Papa calificó al primero como un "benefactor de la humanidad con un corazón encendido de devoción" y a Carmen Rendiles como una "carismática fundadora" que dedicó su vida a la educación y al servicio de los demás. 

La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, dijo que "la santidad llega en un momento extraordinario para nuestra patria, en un momento de profunda unión, donde quedan completamente excluidos los miserables que pretenden instrumentalizar un proceso de santificación de tanto sacrificio".

La líder opositora y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, comentó: "El gran milagro que esperamos de nuestros santos es poder abrazarnos en ese puente Simón Bolívar y poder abrazarnos en el aeropuerto. Ver los aviones llegando llenos, que desde todas las ciudades de Venezuela vengan para asumir la tarea más grande y desafiante: convertir esa tierra arrasada que nos han dejado en una tierra de esperanza".

 

2. En España, muchos recordamos con afecto al venezolano Baltazar Porras Cardozo. Completó sus estudios de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca y en su Instituto de Teología Pastoral en Madrid, en cuyos congresos ha participado con frecuencia.

Fue obispo auxiliar y arzobispo de la diócesis de Mérida (1983-2023). El papa Francisco lo creó cardenal el año 1916.  

Ha sido arzobispo de Caracas desde el 17 de enero de 2023, hasta su renuncia el 28 de junio de 2024, al alcanzar la edad de la jubilación.   

 Pues bien, en diciembre de 2025, las autoridades venezolanas le impidieron salir del país, anulando su pasaporte cuando se dirigía a Madrid.

 

3. Ante el hecho de la detención del expresidente Maduro y de su esposa por los Estados Unidos, el papa León XIV, ha hecho el día 4 de enero de 2026 una solemne declaración:

“Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela. El bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución, respetando los derechos humanos y civiles de todos y cada uno, y trabajando para construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica. Rezo y los invito a rezar por estas intenciones, confiando nuestra oración a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y de los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles”.

Son tan solo tres datos para reflexionar sobre la suerte de Venezuela y sus ciudadanos.

 

José-Román Flecha Andrés