martes, 27 de octubre de 2026

PRESENTACIÓN POWER POINT - SOLEMNIDAD DE TODOS LOA SANTOS 2026

 

REFLEXIÓN -- Solemnidad de todos los Santos. A 1 de noviembre de 2026

 

EL EJEMPLO DE LOS SANTOS

“Estos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero”. Así concluye la primera lectura de la eucaristía con la que celebramos la solemnidad de Todos los Santos (Ap 7,2-14).

Todos los que se han mantenido fieles al mensaje del Cordero de Dios reconocen que, en medio de la persecución, han recibido de él la fuerza necesaria para perseverar fieles hasta el martirio: “La salvación es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero”.

El salmo responsorial nos asegura que esta es la generación que, a pesar de todas las dificultades de este mundo, se empeña en buscar el rostro del Señor (Sal 23,1-6). 

En la segunda lectura de este día se nos exhorta a mirar hacia el futuro y a vivir esperando la manifestación de Dios: “Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro” (1 Jn 3,3).

NUESTRAS ASPIRACIONES

De una forma o de otra, todos somos buscadores. Con frecuencia nos dejamos ofuscar por el falso resplandor de las riquezas, del poder conseguido a cualquier precio, o de los placeres que a veces arruinan nuestra vida. 

El error está en confundir las satisfacciones transitorias con la felicidad que puede colmar los deseos más profundos de nuestra vida. En realidad, el verdadero problema está en la misma comprensión del ser humano. No sabemos o no queremos saber en qué consiste la dignidad humana, sobre la que hablamos y discutimos todos los días.

Esta solemnidad de Todos los Santos nos presenta siempre el mensaje de las bienaventuranzas proclamadas por Jesús y recogidas en el Sermón de la Montaña (Mt 5,1-12). Según nuestro orgullo, estas palabras nos llevan a vivir como esclavos.  Pero una crisis o un grave disgusto nos ayudan a comprender el error de nuestras aspiraciones habituales.  

LA VERDAD DE LA PERSONA

Las bienaventuranzas que Jesús proclamó nos revelan la verdad última de toda persona. Nos recuerdan esos valores profundos que hacen que nuestra existencia sea humana y humanizadora. Las bienaventuranzas no solo nos dicen cómo ser santos. Nos indican el camino para alcanzar la felicidad:

• Un camino que no lleva a acaparar bienes, sino a compartirlos con los pobres.

• Un camino que no pasa por la violencia, sino por la mansedumbre y la humildad.

• Un camino en el que no podemos ignorar a los que sufren, sino compadecerlos.

• Un camino que no impulsa a la comodidad, sino a la búsqueda de la justicia.

• Un camino que no incluye la indiferencia, sino la misericordia y el perdón.

• Un camino que no tolera la hipocresía, sino que exige la limpieza y la verdad.

• Un camino que no justifica el conflicto, sino que promueve la paz y la armonía.

• Un camino que no valora la apostasía, sino la fidelidad a la fe y al amor.

- Señor Jesús, sabemos y proclamamos que solo tú eres santo y la fuente de la santidad. Además, admiramos y veneramos a los hombres y mujeres que han seguido fielmente tu camino. Hoy te rogamos que tu Espíritu nos ayude a aceptar tu mensaje y a imitar el ejemplo que los santos y las santas nos han dejado a lo largo de la historia y aun en este mismo tiempo que estamos viviendo. 

                                                                             José-Román Flecha Andrés

 

CADA DÍA SU AFÁN - 31 DE OCTUBRE DE 2026

 

ENTERRAR A LOS MUERTOS.

  1. Enterrar a los muertos es el último acto de servicio que podemos prestarles. Este acto tan importante ha definido siempre la cultura de un pueblo. De una forma o de otra, el respeto a los difuntos denota el respeto que en ella se concede a la persona.

El poeta León Felipe reflejó la incomodidad que nos produce la rutina cuando se apodera de los ritos del enterramiento: “Para enterrar a los muertos como debemos cualquiera sirve, cualquiera…menos un sepulturero”.

Hoy, este acto es utilizado a veces para hacer propaganda de las ideas y proyectos de un partido. En un mundo del consumo, los funerales se convierten en una actividad propicia para hacer negocios o para  suscitar un cierto morbo colectivo.

2. La Palabra de Dios no podía ignorar un acto que constituye un homenaje a los muertos. Abraham se preocupa por comprar en Hebrón una sepultura para enterrar a su esposa Sara. Allí será sepultado él por Isaac e Ismael  y también lo será Isaac. Jacob entierra a Raquel a las afueras de Belén y él pide a sus hijos que no dejen su cadáver en Egipto.    

Para ensalzar la virtud de Tobit se cuenta que daba sepultura a los hijos de su pueblo, deportados en Nínive, aunque esa compasión le mereciera denuncias y persecución. Entre los consejos que el anciano Tobit ofrece a su hijo está el de dar a su padre y a su madre una digna sepultura.  

3. Por otra parte, Jesús critica la falsa devoción de los que honran los sepulcros de los profetas, pero no siguen sus enseñanzas (cf. Mt 23,29).

  Los evangelios describen el cuidado y devoción con que algunos amigos y discípulos de Jesús, lo sepultaron al acercarse el descanso sabático. Por esa razón, pasado ya el sábado, las mujeres pretenden completar los ritos del sepelio. Es importante subrayar que precisamente esta decisión es la que favorece la manifestación del Señor resucitado.

4. En nuestros tiempos, la acción de enterrar o incinerar a los muertos es una obligación  ya determinada por las leyes. Sin embargo, si el “qué” se encuentra ya legalizado, todavía se puede reflexionar sobre “cómo” realizar este servicio final.

Para los cristianos, el modo de enterrar a los muertos puede y debe ser un gesto profético. Por él anunciamos el triunfo de la vida sobre la muerte y denunciamos la manipulación de la vida y de la muerte.  

5. Los funerales cristianos han de dar testimonio de la fe en la resurrección y han de ser una ocasión para anunciar, celebrar y servir el “evangelio de la vida”. Han de ser un signo de la esperanza cristiana. Y han de suscitar gestos para ejercer la caridad con la familia del difunto.

En consecuencia, un funeral puede convertirse en un signo de la importancia y la vigencia de las virtudes teologales en la vida cristiana.

                                                                                          Jose-Román Flecha Andrés

REFLEXIÓN - Solemnidad de Todos los Santos. A 1 de noviembre de 2026

 

CAMINOS DE FELICIDAD

“Bienaventurados los pobres en el espíritu, 

porque de ellos es el reino de los cielos”. 

(Mt 5,3) 

1.      Se ha dicho que las bienaventuranzas que recoge el evangelio según San Mateo promueven una ética de esclavos. ¿Qué ideas y qué actitudes pueden promover esa acusación al mensaje de Jesús?

2.  ¿Por qué olvidamos que, antes de ser un mensaje teórico, las bienaventuranzas reflejan el espíritu  mismo del Maestro?

3.    ¿Qué actitudes concretas podrían demostrar en este tiempo que los cristianos nos tomamos en serio estos caminos de felicidad que Jesús nos propone?

4.   ¿Creemos de verdad que la pobreza de espíritu nos ayuda a desprendernos de muchas servidumbres y nos conduce a la verdadera libertad?

5.   ¿Cómo es que tratamos de convencernos de que podemos ser pobres de espíritu mientras aceptamos vivir como esclavos de una cultura del consumo y el despilfarro?

6.      Seguramente esta primera bienaventuranza es el pórtico y resumen de estos caminos de felicidad ¿No supone eso un desafío a nuestra forma de pensar y de vivir cada día?

7.      Al proclamar dichosos a los pobres de espíritu ¿hacemos algo significativo para luchar contra la pobreza y la miseria de las personas y de los pueblos?

                                                                                              José-Román Flecha Andrés 

PRESENTACIÓN POWER POINT- DOMINGO 30 TO - 2026


EXAMEN DE CONCIENCIA -Domingo 30 del Tiempo Ordinario. A 25 de octubre de 2026

  

AMOR Y SERVICIO

 

 “Amarás al Señor tu Dios

con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser”.

 “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”

(Mt 22,37.39) 

1.      ¿Lograrán amar a Dios quienes no lo conocen o no lo reconocen como su Señor, sino que lo consideran como una peligrosa invención?

2.      Quienes decimos reconocer a Dios ¿lo amamos de verdad con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con todo nuestro ser?  

3.      ¿Por qué motivos quienes dicen que aman a Dios no siempre se muestran dispuestos a amar a los hijos de Dios?

4.      ¿Por qué algunas personas, que en realidad prestan atención y servicio a sus semejantes, afirman que no necesitan el amor de Dios para ello?

5.      Y aun cuando estamos dispuestos a amar y ayudar a nuestros semejantes ¿por qué no reconocemos a algunos de ellos como nuestros prójimos?

6.      ¿Qué consecuencias traería para el mundo y para la realidad más cercana aceptar la llamada “regla de oro” que nos lleva a amar al prójimo como a nosotros mismos?

7.      Y yo personalmente, ¿Qué pasos tendré que dar para amar a Dios con sinceridad y para no excluir a nadie de mi amor y mi servicio?

                                                                      Jose-Román Flecha

 

 

REFLEXIÓN - Domingo 30 del tiempo ordinario. A. 25 de octubre de 2026

 

EL DOBLE MANDATO

“No maltratarás ni oprimirás al emigrante… No explotarás a viudas ni a huérfanos… Si prestas dinero, no seas usurero”. He ahí tres preceptos negativos que parecen traducir a acciones concretas los grandes ideales que se encontraban en el Decálogo.

Junto a esas prohibiciones, hay un mandato positivo:  “Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, devuélveselo antes de ponerse el sol, porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo”. Estos consejos  tienen un buen motivo: porque Dios es compasivo (Ex 22,20-26).

Con el salmo responsorial nos dirigimos a Dios confiadamente: “Yo te amo, Señor, tú eres  mi fortaleza: Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador” (Sal 17)

En cuatro actitudes resume San Pablo el espíritu de la nueva ley: abandonar a  los ídolos, volverse a Dios, servirle y vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús. También estas exhortaciones apelan a un motivo supremo: creer que Jesucristo ha resucitado de entre los muertos y nos libra del castigo futuro (1 Tes 1,5-10).

NO UN MANDATO, SINO DOS

 En el evangelio del domingo pasado leíamos que los fariseos y los herodianos dirigían a Jesús una pregunta sobre el tributo que imponía Roma. En el evangelio de hoy leemos otra pregunta que un fariseo y doctor de la ley le dirige a Jesús. También él lo reconoce como Maestro y quiere saber su opinión sobre el mandamiento principal de la Ley (Mt 22,34-40).

• Jesús le dice que el primer mandamiento se encuentra en el libro del Deuteronomio: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu ser”. Frente al temor a los dioses, que atenazaba a los paganos y recome a muchas personas en nuestro tiempo, es posible amar a Dios, sabiendo que él nos ha amado primero. 

• Jesús dice, además, que hay un segundo mandamiento que se encuentra en el libro del Levítico: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Esa ha sido la regla de oro de todas las culturas. El respeto, la estima y el amor que uno desea recibir es la norma de vida más clara para medir la atención que debe prestar a los demás. 

ADORACIÓN Y FRATERNIDAD

Los estudiosos de la Ley de Moisés se preguntaban cuál sería el gancho del que se podrían colgar todos sus preceptos.  El texto pone en boca de Jesús una conclusión que responde a esa cuestión: “En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los profetas”.

• Tanto la Ley de Moisés como la nueva vida que Jesús anuncia son incomprensibles si no se apoyan en la fuerza de la fe que  motiva el amor.  Reconocer y adorar a Dios como el único dios exige amar de todo corazón al que nos ha amado desde siempre. Ese amor impregna la orientación religiosa de toda la vida.  

• Tanto la Ley de Moisés como el seguimiento de Jesucristo piden a los creyentes que salgan de su individualismo y reconozcan a los demás como hijos del mismo Dios. Amar al prójimo como a uno mismo es el sello de la solidaridad. Pero amarlo como hijo del mismo Padre es la garantía y la promesa de la fraternidad. 

 - Señor Jesús, tú eres el Maestro que nos orienta hacia el bien. Con tu palabra nos has recordado el doble mandato del amor. Y con tu compasión y tu muerte nos has revelado el modo de amar a Dios nuestro Padre y a todos nuestros hermanos. Gracias, Señor.

                                                                   José-Román Flecha Andrés

CADA DÍA SU AFÁN - 24 de octubre de 2026


SOBRE EL PAN Y EL AGUA 

Por decisión de las Naciones Unidas, el día 16 de octubre se celebra la Jornada Mundial de la Alimentación. Este año 2026 la Jornada tenía como lema “Innovar hoy para nutrir mañana”. Con este motivo, el papa León XIV ha dirigido al director general de la FAO, un mensaje que contiene unos puntos muy interesantes.

1. El progreso global, que avanza cada vez más rápido, va acompañado de la persistencia del hambre y la pobreza. Este no es un problema técnico ni económico, sino una profunda crisis antropológica y ética.

2. Innovar no consiste en reemplazar lo creado, sino en penetrar con reverencia en las complejas leyes que salvaguardan la obra salida de las manos del Creador.

3. La innovación que el mundo necesita no se mide únicamente por la cantidad de grano obtenida, sino por la promoción de la dignidad humana otorgada por Dios y por la integridad del ecosistema que el ser humano está llamado a preservar.

4. El hambre se debe en gran parte a una falta de voluntad política y de caridad colectiva. La escasez de alimentos no es algo geográficamente inevitable.

5. Es intolerable que, en una época caracterizada por un progreso técnico sin precedentes, el pan siga siendo un privilegio y el agua una mercancía disputada.

6. El acceso regular a una alimentación inocua, adecuada, suficiente y acorde con la dignidad de cada persona es un derecho humano fundamental.

7. El pan no es un instrumento de presión geopolítica ni un activo financiero volátil. Nunca debe utilizarse como arma de guerra. Impedir que llegue a todos o destruir los medios que lo producen es una terrible ofensa a la dignidad humana. El pan es precioso porque sostiene la vida que Dios nos ha dado. Por eso debemos superar la tentación de pensar a corto plazo.

8. Innovar hoy exige asumir una responsabilidad intergeneracional que vaya más allá de los presupuestos anuales. Innovar significa reconciliar tecnología con sabiduría, incluida la sabiduría ancestral, sin perder de vista el futuro. 

9. Es necesario establecer un nuevo orden alimentario global en el que la innovación tecnológica esté subordinada de manera incondicional al respeto de la dignidad humana otorgada por Dios y al bien común universal.

10. Los recursos invertidos en la industria de la guerra deberían desviarse, por un imperativo ético impostergable, hacia la investigación agrícola sostenible y la regeneración de los suelos degradados.  

Dicho de forma positiva y pensando en la esperanza, si la innovación nace del respeto al orden natural y de la justicia hacia los hambrientos, el mañana traerá consigo una mesa colmada que sacie a la humanidad.

                                                                                 José-Román Flecha Andrés

PRESENTACIÓN POWER POINT - DOMINGO 29 TO. 2026

REFLEXIÓN - Domingo 29 del tiempo ordinario. A. 18 de octubre de 2026

 

EL PODER DE DIOS

“Te pongo el cinturón, aunque no me conoces, para que sepan de Oriente a Occidente, que no hay otro fuera de mí. Yo soy el Señor y no hay otro” (Is 45,4-6).

Dios ha ceñido con el cinturón de la victoria a Ciro, rey de los persas, que venció a los babilonios y promulgó el edicto que permitía a los hebreos regresar a su tierra. El profeta  califica a este rey extranjero como  el “Ungido por Dios”, aunque no conoce a Dios. Es evidente que  Dios utiliza el poder humano para revelar su plan divino. 

Con razón, el salmo responsorial nos invita en este domingo misional a aclamar por todas partes la gloria y el poder del Señor (Sal 95).

Al comenzar la primera carta a los Tesalonicenses, san Pablo les recuerda que es Dios quien los ha elegido y los acompaña con la fuerza del Espíritu Santo (1 Tes 1,1-5).

EL VALOR DE LA VERDAD

 También el evangelio pone ante nosotros el poder del hombre frente al poder de Dios  (Mt 22,15-21). Los fariseos no solían ir de acuerdo con los partidarios de Herodes. Pero en esta ocasión se unen para dirigirse a Jesús, reconociéndolo como un Maestro que enseña con  sinceridad y con libertad.

• Jesús es sincero. Jesús califica con frecuencia a los fariseos como hipócritas. Pero en esta ocasión, nos asombra que reconozcan y admiren la coherencia y la fidelidad que demuestra Jesús tanto en sus palabras como en su conducta.

• Con relación a Dios, la veracidad de Jesús se manifiesta sobre todo en el hecho de que Jesús enseña el camino de Dios. Y lo enseña conforme a la verdad que ellos mismos han llegado a conocer, gracias a las tradiciones de su pueblo.

• Con relación a los hombres, Jesús da muestras de no actuar con prejuicios. De hecho, no se fija solamente en las apariencias exteriores de las personas ni se deja seducir por ellas. Con la sinceridad que lo caracteriza demuestra una asombrosa libertad.

FIELES A LA LEY DE DIOS

Tras el saludo, los fariseos dirigen a Jesús una pregunta capciosa: “¿Es lícito pagar impuestos al César o no?” Si Jesús rechaza el pago del impuesto, puede ser denunciado ante el procurador romano. Si apoya la obligación de los tributos no será reconocido como el salvador de su pueblo. Pero Jesús descubre que ellos llevan monedas del imperio.

• “Dad al César lo que es del César”. La imagen del emperador sugería que aquellas monedas le pertenecían. Los que las utilizaban reconocían el poder del César.  Los seguidores de Jesús no pueden ser acusados de rechazar la autoridad de los gobernantes. Saben que es un deber de justicia y de caridad colaborar en la realización del bien común. 

• “Y dad a Dios lo que es de Dios”. En el mundo griego, Antígona decía que las leyes  han de ajustarse a otras normas anteriores. Los seguidores de Jesús saben que las leyes humanas a veces no favorecen el bien común sino el bien de los privilegiados. Por eso reconocen la ley de Dios. A él corresponde un honor que no pueden atribuirse los poderosos.

 - Señor Jesús, nosotros admiramos tu valor profético. Tú anuncias la libertad ante el poder humano y denuncias la hipocresía de la aparente piedad ante Dios. Que tu Espíritu nos ayude a vivir en la verdad que nos hace libres. No permitas que adoremos a los poderes de este mundo. Que tu gracia nos ayude a ser fieles a la ley del único Dios. Amén.

                                                                                José-Román Flecha Andrés

EXAMEN DE CONCIENCIA

 

DIOS Y LA COMUNIDAD

 “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.

(Mt 22,21) 

1.      Los enviados por los fariseos para tentar a Jesús reconocen que él es sincero y enseña con verdad el camino de Dios. ¿Por qué se trata de ignorar hoy la verdad del Evangelio?

2.      La pregunta dirigida a Jesús esconde una trampa. En estos tiempos hemos conocido escenas muy semejantes ¿No hay preguntas dirigidas al Papa que esconden una trampa?

3.      ¿En qué situaciones vemos hoy que la autoridad social o política trata de ignorar o despreciar la autoridad moral que acompaña a las religiones?

4.      ¿Recordamos algunos lugares y algunos momentos en los que los cristianos se han visto o se ven obligados a obedecer la ley de Dios antes que las leyes humanas?

5.      ¿Cómo valorar los esfuerzos de los creyentes para colaborar con las autoridades civiles en la supresión de la guerra, en la promoción de la paz y de la justicia? 

6.      ¿Se valora hoy la aportación de los cristianos para solucionar los problemas vinculados con la emigración, la sanidad, la educación o el respeto a la casa común?

7.      ¿Me preocupo yo personalmente por vivir mi fe cristiana de forma responsable y coherente para dar a Dios lo que es de Dios y a la comunidad lo que le corresponde?

                                                                                                        Jose-Román Flecha

CADA DÍA, SU AFÁN - 17 de octubre de 2026


LA MISIÓN Y LA UNIÓN

 

La Jornada Mundial de las Misiones, instituida hace un siglo por el papa Pío XI, lleva este año como lema: “Uno en Cristo, unidos en la misión”.  

 En el contexto de la última cena, Jesús oró al Padre, diciendo: «Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste» (Jn 17,21).  De esta unión brota la comunión entre los creyentes y nace toda fecundidad misionera. 

1.En el mensaje que ha publicado para esta jornada, el papa León XIV cita estas palabras de  Pablo VI: «No hay evangelización verdadera mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el Reino, el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios».

Cuanto más unidos estemos en Cristo, tanto más podremos cumplir juntos la misión que él nos confía. El anuncio del Evangelio encuentra su fuerza en el testimonio de una comunidad reconciliada, fraterna y solidaria.

Todos los bautizados tenemos una sola misión recibida de «un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo [...] un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, lo penetra todo y está en todos» (Ef 4,5-6).  

2. Ahora bien, si la unidad es la condición de la misión, el amor es su esencia. La Buena Nueva que hemos de anunciar al mundo no es un ideal abstracto; es el Evangelio del amor fiel de Dios, encarnado en el rostro y en la vida de Jesucristo.

La misión de los discípulos y de toda la Iglesia nace del amor, se vive en el amor y conduce al amor. A lo largo de los siglos, muchos cristianos, mártires, confesores y misioneros han dado la vida para dar a conocer este amor de Dios al mundo.  

3. Después de dar las gracias a los misioneros y misioneras que se entregan con alegría, a pesar de tantas adversidades, León XIV incluye en su mensaje esta oración:

“Padre santo, concédenos ser uno en Cristo, arraigados en su amor que une y renueva. Haz que todos los miembros de la Iglesia estén unidos en la misión, dóciles al Espíritu Santo, valientes en dar testimonio del Evangelio, anunciando y encarnando cada día tu amor fiel por cada criatura. Bendice a los misioneros y misioneras, apóyalos en su esfuerzo, presérvalos en la esperanza.

María, Reina de las misiones, acompaña nuestra labor evangelizadora en todos los rincones de la tierra; haznos instrumentos de paz y haz que el mundo entero reconozca en Cristo la luz que salva. Amén”.

4. Finalmente, el Papa nos exhorta a todos a unirnos a los misioneros y misioneras, mediante el testimonio de la vida en Cristo, la oración y la contribución a las misiones. 

Animados por el testimonio de san Francisco de Asís y de santa Teresita del Niño Jesús, tratamos de contribuir a la gran misión evangelizadora, que es siempre obra del amor. 

                                                                 José Román Flecha Andrés

jueves, 8 de octubre de 2026

PRESENTACIÓN POWER . Ciclo A - Octubre 2026

EXAMEN DE CONCIENCIA - Domingo 28 del Tiempo Ordinario. A 11 de octubre de 2026

  

LA INVITACIÓN

 “Id a los cruces de los caminos

y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda”.

(Mt 22,9) 

  1. Los invitados a una fiesta de bodas ponen excusas para no acudir. ¿Qué excusas se ponen hoy para rechazar la invitación de Dios a participar en su proyecto?
  2. ¿Por qué la llamada de Dios parece a muchas personas una trampa que limita la libertad humana más que una sincera oferta de felicidad?
  3. En el mundo de hoy se encuentran muchas gentes por los caminos. ¿Son invitadas a la fiesta de la vida o se ven sometidas a humillaciones y desprecios?
  4. Invitar a los que pasan por los caminos no debe ser un acto de proselitismo. ¿Por qué no se comprende como una llamada a practicar la acogida y el servicio?
  5. El rey envía mensajeros para invitar a los que encuentren. ¿Los mensajeros de hoy nos limitamos a aguardar pasivamente a aquellos que nos encuentren?
  6. Es más, el rey pide a sus criados que inviten a “todos” los que encuentren. ¿Por qué tratamos de seleccionar los invitados y de excluir a los que no nos gustan? 
  7. Y yo ¿me siento agradecido por haber sido buscado e invitado a la fiesta del Señor, cuando andaba perdido por los caminos de este mundo?

 

Jose-Román Flecha

 

 

 

 

REFLEXIÓN - Domingo 28 del tiempo ordinario. A. 11 de octubre de 2026

 

EL BANQUETE DEL REINO

“Preparará el Señor del universo para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera” (Is 25,6). Isaías anuncia que todos los pueblos de la tierra acudirán al monte del Señor, es decir, a su templo de Jerusalén. 

Pero junto a la promesa del banquete hay otros motivos de alegría: el olvido de los fracasos del pueblo, la superación  del dolor y de las lágrimas, de los lutos y aun de la muerte. Todo un horizonte nuevo para la esperanza. 

El piadoso israelita responde a esa invitación manifestando su deseo de llegar hasta el templo de Dios: “Habitaré en la casa del Señor por años sin término” (Sal 22).

Desde la cárcel, san Pablo agradece a los fieles de Filipos la ayuda que le han enviado. No deberían molestarse por él. Está acostumbrado a andar holgado y a pasar necesidad. Y les manifiesta el motivo de su paz: “Todo lo puedo en aquel que me conforta” (Flp 4,13).

TRES ESCENAS

 En el evangelio que hoy se proclama (Mt 22,1-14) se nos muestran tres escenas que pueden suscitar en nosotros sentimientos muy diversos.

• El primer acto recuerda a un rey que quiere celebrar la boda de su hijo con un espléndido  banquete. Los creyentes creemos que Dios quiere celebrar la alianza de su Hijo con nosotros. Y sabemos que Dios no nos impone una carga, sino que nos invita a una fiesta. 

• El segundo acto evoca a los invitados que se excusan para no participar en el banquete. Sin duda, pensamos en los hermanos de la primera alianza que se negaban a aceptar en Jesús al Hijo de Dios. Pero nuestros intereses nos llevan a ignorar la invitación de Dios.

 • El tercer acto presenta a los pobres que han sido invitados por los caminos para participar en el banquete. Entre ellos hay uno que no viste adecuadamente. No creamos que basta llamarse cristianos. Es necesario vivir como corresponde a la llamada de Dios.

LA INVITACIÓN

Como en tantas otras ocasiones, se puede decir que esta parábola es un evangelio en el evangelio. Es decir, es un buen resumen del anuncio de la salvación.

• En primer lugar, la parábola nos habla de Dios. Nos hace ver que Dios es generoso, que piensa en nosotros, que nos convida a una fiesta, que espera que aceptemos su llamada.

• Además, denuncia a todos los que desprecian la invitación de Dios, considerando que sus propios planes y deseos, sus proyectos e intereses son mucho más importantes.

• La parábola nos recuerda que los pobres y marginados de este mundo han sido también invitados a la fiesta que Dios ha organizado para todos.

• Y finalmente, nos enseña que la generosidad de Dios no puede convertirse en una fácil excusa para que nos atrevamos a vivir de forma irresponsable.

  El evangelio denuncia la autosuficiencia de quienes ignoran la voluntad, el amor y la llamada de Dios. Y denuncia también la frivolidad de los que, confiados en la magnanimidad de Dios, no se preocupan de honrarle como se debe.  

 - Padre nuestro, hoy te agradecemos que, en tu bondad, nos has invitado al banquete de tu reino. Perdona que a veces no aceptamos de  buena gana tu llamada. Y perdona también que no siempre la vivamos de acuerdo con tu dignidad. Porque tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

                                                                            José-Román Flecha Andrés

CADA DÍA, SU AFÁN - 10 DE OCTUBRE DE 2026

                                                     

 

PENSAMIENTOS DE UN EMPERADOR

 

Desde su estatua ecuestre, situada en el centro de la plaza del Capitolio romano, el emperador Marco Aurelio parece estar dirigiéndose al pueblo. Seguramente no serían despreciables sus consejos, teniendo en cuenta los pensamientos que nos dejó escritos. He aquí algunos de ellos:

• Comienza el día diciendo: hoy encontraré, sin duda, un indiscreto, un ingrato, un insolente, un embustero, un envidioso, un insociable. Los desgraciados que tienen estos defectos no conocen los verdaderos bienes y los verdaderos males.

• Yo he aprendido que el bien verdadero consiste en lo que es honesto, y que el mal está en lo vergonzoso. Conozco la naturaleza de quien comete la falta. Sé que es hermano mío, no de sangre y de carne, sino por nuestra común participación en un mismo espíritu emanado de Dios. Así que no puedo considerarme ofendido por su parte.

• Nadie podría despojar a mi alma de la honradez. Es imposible enfadarme con un hermano y odiarle. Ambos hemos sido hechos para obrar de común acuerdo, como dos pies, dos manos, dos párpados, dos hileras de dientes… Obraríamos contra la naturaleza siendo enemigos y manifestando disgusto y aversión con estos individuos.

• A cualquier hora del día, y en todas las ocasiones, procura conducirte como un buen romano, como ciudadano digno de este nombre, sin afectar importancia, con amor hacia tus semejantes, con libertad y, en fin, con justicia.

• No son muchos preceptos; pero el que los observe puede estar seguro de llevar una vida dichosa y casi divina: es lo único que le exigen los dioses.

• Avergüénzate, alma mía, avergüénzate. Ya no tendrás tiempo de honrarte. La vida del hombre es corta. La tuya casi ha pasado y no solamente no te honras todavía, sino que fundas tu felicidad en los caprichos de otro.

• Las ocupaciones que provienen de fuera te atraen a un lado y a otro. Abandona esta vida febril y dedica tus momentos de ocio a instruirte en algo bueno.

* * *

Aquel emperador, ungido el año 161 tras la muerte de su tío y padre adoptivo, el emperador Antonino Pío, nos ha dejado una buena muestra de su interés por la filosofía. Sin duda, había asimilado los consejos del estoicismo que le llegaban a través de Epicteto.

Es verdad que se refiere a los dioses que poblaban el panteón de Roma. Pero, por encima del ambiente en el que vive, él parece tener en cuenta a Dios.

Por otra parte, dirigiéndose a su alma, se preocupa por la necesidad de examinar su conducta y elegir el camino recto.

 Al releer sus reflexiones, nos preguntamos si el emperador Marco Aurelio pensaría alguna vez que sus pensamientos podrían sernos útiles a muchos siglos de distancia.

                                                                  José-Román Flecha Andrés

martes, 29 de septiembre de 2026

 

EXAMEN DE CONCIENCI-A - Domingo 27 del Tiempo Ordinario. A 4 de octubre de 2026

 

VIÑADORES INFIELES

 

1.       La viña representa con frecuencia al pueblo de Israel. ¿Por qué recuerda Jesús que los enviados por Dios habían sido perseguidos y aun asesinados?

2.      Al canto de Isaías sobre la viña, Jesús añade una dramática novedad. ¿Qué podía significar que los viñadores han decidido asesinar al hijo del dueño?

3.      ¿Qué aplicación puede tener para nuestra sociedad actual esta dramática parábola de los labradores infieles y asesinos?

4.      Jesús pregunta sobre la reacción con la que el dueño puede responder a la crueldad de los viñadores. ¿Hasta qué punto esa pregunta puede ser interpelante para nosotros?

5.      Los oyentes de Jesús admiten que la respuesta del dueño habría de ser muy dura. ¿Qué supone eso para los que hemos recibido el encargo de cultivar la viña del Señor?

6.      En esta parábola se apunta a la elección de otros labradores más responsables en su servicio. ¿Qué puede significar esa perspectiva para la sociedad y para la Iglesia?

7.      ¿Estoy yo decidido a trabajar con seriedad en la viña del Señor, a recibir con docilidad y gratitud a los mensajeros que él me envía y a reconocer la autoridad de Jesús?

                                                                                           Jose-Román Flecha