EL CÁNTARO
martes, 6 de enero de 2026
EXAMEN DE CONCIENCIA - Bautismo de Jesús. A. 11 de enero de 2026
EL HIJO AMADO
“Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”
(Mt 3,17)
1. ¿Estamos seguros de que, en este tiempo y en esta cultura nuestra
todos los hijos son amados por su padre?
2. Por otra parte, ¿podemos ver a nuestro alrededor que los hijos se
sienten felices por ser amados por sus padres?
3. En el bautismo y en la trasfiguración de Jesús se oye una voz del
cielo que es el eco de las palabras de Isaías 42,1. ¿Qué nos dice esa relación
entre los dos textos?
4. Jesús será muchas veces criticado precisamente porque dice ser hijo de
Dios. ¿Qué significaba para él ese título?
5. ¿Ese título que el mismo Dios concede a Jesús implica que los demás no
podemos considerarnos como hijos de Dios?
6. Teniendo en cuenta nuestras actitudes y nuestro comportamiento,
¿podemos decir que Dios se complace en nosotros?
7. Si reconozco a Jesús como el Hijo predilecto del Padre, ¿Qué puedo hacer yo para participar en ese amor y en esa complacencia de Dios?
José-Román Flecha
REFLEXIÓN - Solemnidad de la Epifanía del Señor 6 de enero
LA BÚSQUEDA DE LOS MAGOS
“Te inundará una
multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. Vienen todos de Saba,
trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor”. La Ciudad
Santa sería la meta de la peregrinación de todos los pueblos. Esta profecía que
se encuentra en el libro de Isaías (Is 60,6) anticipa el relato evangélico de
la llegada de los Magos a Jerusalén.
En el texto del profeta se aludía a las
riquezas que las gentes traerían a la Ciudad Santa. Pero era más importante el
anuncio de la luz que ella iba a irradiar sobre todos los habitantes de la
tierra. Ese era el don que Dios concedía a Jerusalén y la responsabilidad que
de ella se esperaba. Tendría que reflejar el resplandor de Dios.
También el salmo
anuncia la llegada de todos los reyes. Ya no serán solamente atraídos por el
esplendor de Jerusalén. Vendrán a postrarse y a servir a un rey al que Dios
confía su juicio y su justicia. Un rey que librará a los pobres y a los
afligidos (Sal 71).
Según la carta a los Efesios, esas antiguas promesas se cumplen en Jesucristo. Gracias a él, también los paganos participan de esa bendición (Ef 3,6).
LAS ACTITUDES DE LOS MAGOS
En
el relato de la llegada de los Magos (Mt 2,1-12) el protagonista principal es
Jesús. Él es el rey compasivo y redentor de los pobres que anunciaban los
textos antiguos. En efecto, ellos no se anunciaba tanto un lugar como una
persona. Jesús es el príncipe esperado.
Los
Magos no solo representan a los pueblos paganos que descubren una luz que los
lleva hasta el Salvador. Señalan también las cinco actitudes de los que buscan
la verdad: observar la naturaleza, ponerse en camino, aceptar el riesgo de
consultar la Escritura, humillarse ante el Señor y regresar al propio ambiente
con un ánimo renovado.
Los
signos de la naturaleza no son percibidos por todos de la misma forma. La
aparición de la estrella suscita en los Magos el deseo de salir a buscar,
reconocer y venerar a un nuevo rey. Pero
suscita también en el rey Herodes el miedo a perder su poder y la voluntad de
dar la muerte a una vida que se abre ante él.
En su meditación ante la muerte, el papa san Pablo VI pedía perdón a Dios por no haber dedicado más tiempo a contemplar la naturaleza. Nosotros podemos detenernos a ver su belleza o a calcular los beneficios y ganancias que podremos obtener de ella. Pero es necesario aprender a leer, como los Magos, el mensaje que el Creador nos transmite en su creación.
LAS PALABRAS DE LOS MAGOS
“¿Dónde
está el Rey de los judíos que ha nacido? Hemos visto salir su estrella y
venimos a adorarlo”. Esas son las únicas palabras que se ponen en boca de los
Magos. En el contexto del relato evangélico, revelan el sentido de la búsqueda
de Dios.
•
“¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?” Con frecuencia lamentamos la
secularidad y aun la indiferencia de nuestra sociedad ante el misterio de la
fe. Sin embargo, tal vez sean muchos los que buscan a Dios sin conocerlo.
Buscan la verdad desde la duda. Buscan la belleza desde la frivolidad. Buscan
la bondad desde el relativismo.
•
“Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. He ahí tres pasos del
camino de la fe. La aparición de la estrella no depende de nosotros, pero es
necesario observar los signos. No basta con mirar: hay que reflexionar sobre su
significado, escrutando las Escrituras. Y finalmente hay que adorar al único
que merece adoración.
- Padre de los cielos, tú te dejas encontrar por quienes te buscan con sincero corazón. Queremos prestar atención a los signos que nos envías, ponernos en camino y reconocer la buena voluntad de todos los que te buscan. Ayúdanos a ser una señal y una ayuda para todos los que te buscan, sea cual sea su procedencia y su camino. Amén.
José-Román Flecha Andrés
REFLEXIÓN - El Bautismo de Jesús. A 11 de enero de 2023
LA HUMILDAD DEL SALVADOR
“Mirad a
mi siervo a quien sostengo; mi elegido en quien me complazco ”. Así se expresa
Dios en uno de los poemas del “Siervo del Señor” (Is 42,1-7).
Ese siervo elegido por Dios ha de
promover el derecho y la justicia. Es más, ha de ser luz de los pueblos
paganos y salvación para su propio
pueblo. Será reconocido cuando se vea que abre los ojos de los ciegos y trae la
liberación a los esclavos.
El salmo responsorial nos ayudará a
reconocer que los dones que él nos ha aportado se resumen en el tesoro de la
paz: ”El Señor bendice a su pueblo con la paz” (Sal 28).
Según el libro de los Hechos de los Apóstoles, ante el centurión Cornelio, Simón Pedro anuncia que Jesús de Nazaret ha pasado haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él (Hch 10,34-38).
LAS DOS ALIANZAS
En Jesús de Nazaret se había hecho
realidad aquella profecía sobre el Siervo del Señor (Mt 3,13-17). Al ser
bautizado en el río Jordán, Jesús fue reconocido por el Padre como su Hijo
predilecto. Lleno del Espíritu de Dios, se presentaba como el definitivo
liberador de todos los esclavos del mal
y del pecado.
San Isidoro dice que Josué, hijo de Nun,
había atravesado el Jordán para introducir a su pueblo en la tierra prometida. Jesús,
hijo de María llegaba al Jordán para llevarnos a la verdadera libertad. Recibía
el bautismo de manos de Juan para cumplir la voluntad de Dios y darnos a todos
un ejemplo y motivo de conversión.
El bautismo de Jesús es como el gozne o el eje sobre el que giran las dos alianzas. La antigua alianza, que evocaba la liberación de Israel estaba representada en la figura y en la misión de Juan Bautista. Pero con Jesús de Nazaret se revelaba la nueva alianza, señalada por los dones de la gracia y la verdad.
LA VOLUNTAD DE DIOS
Según el evangelio de Mateo, Juan parece
resistirse a bautizar a Jesús. Pero Jesús
dirige al Bautista unas palabras que revelan el misterio de su vida y de
su misión:
• “Está bien que cumplamos así todo lo
que Dios quiere”. En el bautismo de Jesús, Dios se hace presente en la historia
humana. Al apoyar y garantizar la misión de su Hijo predilecto, Dios se nos
revela en Jesús de Nazaret como nuestro
Padre.
• “Está bien que cumplamos así todo lo
que Dios quiere”. La misión de Jesús comienza por la aceptación de la voluntad
de Dios. Y revela que Dios ha de continuar sus relaciones de amor y de
misericordia con toda la humanidad.
• “Está bien que cumplamos así todo lo
que Dios quiere”. En su bautismo, Jesús manifiesta que asume los rasgos que se
atribuían al humilde “Siervo del Señor”. El signo de su misión salvadora no era
el poder, sino la humildad y el abajamiento.
- Señor Jesús, nos alegra celebrar la memoria de tu bautismo. Al mismo tiempo, queremos recordar también nuestro bautismo. Damos gracias a Dios por habernos acogido como hijos suyos. Y deseamos que la humildad del hijo predilecto del Padre nos enseñe a aceptar siempre su voluntad. Amén.
José-Román Flecha Andrés
CADA DÍA SU AFÁN - 10 de enero de 2026
TRES APUNTES SOBRE VENEZUELA
1.El
domingo 19 de octubre del 2025, el papa León XIV canonizó, junto a otros cinco,
a los venezolanos José Gregorio Hernández, médico laico, y Carmen Rendiles,
religiosa.
El
Papa calificó al primero como un "benefactor de la humanidad con un
corazón encendido de devoción" y a Carmen Rendiles como una
"carismática fundadora" que dedicó su vida a la educación y al
servicio de los demás.
La
vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, dijo que "la santidad llega en
un momento extraordinario para nuestra patria, en un momento de profunda unión,
donde quedan completamente excluidos los miserables que pretenden
instrumentalizar un proceso de santificación de tanto sacrificio".
La
líder opositora y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina
Machado,
comentó: "El gran milagro que esperamos de nuestros santos es poder
abrazarnos en ese puente Simón Bolívar y poder abrazarnos en el aeropuerto. Ver
los aviones llegando llenos, que desde todas las ciudades de Venezuela vengan
para asumir la tarea más grande y desafiante: convertir esa tierra arrasada que
nos han dejado en una tierra de esperanza".
2. En España, muchos recordamos con afecto al
venezolano Baltazar Porras Cardozo. Completó sus estudios de Teología en la
Universidad Pontificia de Salamanca y en su Instituto de Teología Pastoral en
Madrid, en cuyos congresos ha participado con frecuencia.
Fue obispo auxiliar y arzobispo de la diócesis de
Mérida (1983-2023). El papa Francisco lo creó cardenal el año 1916.
Ha sido arzobispo de Caracas desde el 17 de enero de 2023,
hasta su renuncia el 28 de junio de 2024, al alcanzar
la edad de la jubilación.
Pues bien,
en diciembre de 2025, las autoridades venezolanas le impidieron salir del país,
anulando su pasaporte cuando se dirigía a Madrid.
3. Ante el hecho de la
detención del expresidente Maduro y de su esposa por los Estados Unidos, el
papa León XIV, ha hecho el día 4 de enero de 2026 una solemne declaración:
“Sigo con gran preocupación la
evolución de la situación en Venezuela. El bien del querido pueblo venezolano
debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar
la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía
del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución, respetando
los derechos humanos y civiles de todos y cada uno, y trabajando para construir
juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial
atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica.
Rezo y los invito a rezar por estas intenciones, confiando nuestra oración a la
intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y de los santos José Gregorio
Hernández y sor Carmen Rendiles”.
Son tan solo tres datos para
reflexionar sobre la suerte de Venezuela y sus ciudadanos.
José-Román Flecha Andrés
viernes, 2 de enero de 2026
EXAMEN DE CONCIENCIA - Domingo 2º de Navidad. A. 4 de enero de 2026
EL VERBO DE DIOS Y EL MUNDO
“El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre,
viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio
de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron”
(Jn
1,9-11)
1. Si el Verbo era la Palabra de Dios, ¿qué significa afirmar a continuación que era la luz verdadera?
2. ¿Se puede decir que las otras luces, con las que tratamos de orientar
nuestra vida, no son la luz verdadera?
3. Generalmente se piensa que afirmar que el Verbo alumbra a todo hombre afecta
solo a los creyentes. ¿Por qué se dice
que alumbra a todo hombre?
4. ¿Si el mundo ha sido creado por la Palabra de Dios ¿por qué no conoció
esa Palabra por la que había sido creado?
5. ¿Qué consecuencias puede traer para el mundo no conocer o ignorar esa
Palabra de Dios por la que ha sido creado?
6. Si el Verbo o la Palabra de Dios hecha carne vino a los suyos, ¿por
qué no lo recibieron o lo rechazaron?
7. ¿Y yo, estoy dispuesto a escuchar la Palabra de Dios y ajustar mi vida a esa sabiduría eterna?
José-Román Flecha
REFLEXIÓN - Domingo 2º de Navidad. A. 4 de enero de 2026
LA SABIDURIA Y LA PALABRA
“Desde el principio, antes de los siglos, me creó, y nunca
jamás dejaré de existir” (Eclo 24,9). La sabiduría,
personificada, da cuenta de su origen y de su futuro. Ha sido creada por Dios,
ha puesto su tienda en Israel y nunca dejará de existir.
Como se puede ver, el libro del
Eclesiástico nos presenta la sabiduría con rasgos que revelan su origen divino
y su fiel dedicación a la especie humana.
También el salmo responsorial
recuerda que Dios “anuncia su palabra a Jacob” y añade que “con ninguna nación
obró así, ni les dio a conocer sus mandatos” (Sal 147, 19.20). Escuchar la
palabra de Dios no es una pesada obligación. Es un privilegio gratuito y
asombroso.
Según la carta a los Efesios, hemos sido elegidos antes de la creación del mundo para ser santos e irreprochables por el amor. Para vivir de esa forma, necesitamos que Dios nos conceda el don de sabiduría para conocerlo. Dios ilumina los ojos de nuestro corazón para que podamos comprender la esperanza a la que nos llama (Ef 1,15-18).
SU PALABRA Y LAS NUESTRAS
Esos son los dones que esperamos
de la Palabra eterna de Dios. Según el evangelio de Juan, el Verbo, es decir la
Palabra, existía en el principio, estaba junto a Dios y era Dios.
Al escuchar esta noticia, no
podemos menos de recordar el elogio que la sabiduría hacía de sí misma, de su
origen y de su misión.
Es más, se nos dice que por medio
del Verbo se hizo todo y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
Es preciso meditar esa
presentación de la Palabra de Dios para adquirir el espíritu de discernimiento.
Es decir, para juzgar todo eso que con demasiada frivolidad consideramos como
espléndidas “creaciones” de los hombres.
Frente a la Palabra creadora de Dios, nuestras palabras, por sonoras y solemnes que parezcan, han de sonar siempre a hueco.
LA PALABRA Y LA LUZ
En el prólogo al evangelio de Juan
sobresalen tres afirmaciones inolvidables sobre la Palabra eterna de Dios, que
se ha hecho terrena y cercana a quienes la escuchan:
• “En la Palabra había vida”.
Muchas de nuestras palabras carecen de vida. Porque no dicen nada o porque son
dañinas para nosotros mismos y para los demás. Por eso, no podemos vivir de
verdad sin prestar una atención cordial y comprometida a la Palabra de
Dios.
• “La Palabra era la luz
verdadera”. Ella es la luz que ilumina a todos los hombres. También a los que
pretenden ser luz para ellos mismos y para los demás. Es impensable tratar de
vivir con claridad sin dejarnos guiar humildemente por la luz de la Palabra de
Dios.
• “La Palabra se hizo carne”. Deberíamos
estar convencidos de que la fe no nace de una una lección o de un discurso,
sino de un encuentro. Es lamentable vivir colgados tan solo de una idea, sin
dejarnos interpelar por la presencia de Jesucristo en nosotros.
* Señor Jesús, Palabra eterna de Dios, nos admira meditar que tú has decidido habitar para siempre entre nosotros. Perdona nuestras palabras malignas y aun las ociosas. Permítenos caminar guiados por tu sabiduría. Que nuestra vida sea luminosa y pueda ofrecer a nuestros hermanos el sencillo testimonio de tu luz. Amén.
José-Román Flecha Andrés
CADA DÍA SU AFÁN - 3 de enero de 2026
UNA PAZ DESARMADA Y DESARMANTE
Instituida por el papa Pablo VI, el
primer día del año celebramos la Jornada Mundial de la Paz. En el mensaje que
para este año nos ha dirigido, el papa León XIV afirma que la paz de Cristo
resucitado es una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante.
Proviene de Dios, que nos ama a todos incondicionalmente.
1.La paz de
Cristo resucitado marca el contraste entre las tinieblas y la luz que se nos
presenta cada día y en toda situación humana. Ver la luz y creer en ella es
necesario para no hundirse en la oscuridad.
La
paz existe, quiere habitar en nosotros, puede iluminar y ensanchar la
inteligencia, resiste a la violencia y la vence. La paz tiene el aliento de lo
eterno; mientras al mal se le grita “basta”, a la paz se le susurra “para
siempre”. En este horizonte nos ha introducido el Resucitado.
La
paz de Cristo resucitado es el don que permite que no olvidemos el bien,
reconocerlo vencedor, elegirlo de nuevo juntos.
2. Una paz
desarmada.
La paz de Jesús resucitado es desarmada, porque desarmada fue su lucha. Los cristianos
deben ser testigos de esta novedad, recordando las tragedias de las que tantas
veces se han hecho cómplices.
La
fuerza disuasiva del poder y de la disuasión nuclear manifiestan una relación irracional
entre los pueblos basada no en el derecho, la justicia y la confianza, sino en
el miedo y en el dominio de la fuerza.
En
el año 2024 los gastos militares a nivel mundial aumentaron un 9,4% respecto al
año anterior, confirmando la tendencia ininterrumpida desde hace diez años y
alcanzando la cifra de 2.718 billones de dólares, es decir, el 2,5% del PIB
mundial.
El
avance tecnológico y la aplicación en el ámbito militar de las inteligencias
artificiales han radicalizado la tragedia de los conflictos armados. Hoy se
tiende a “delegar” a las máquinas decisiones que afectan a la vida y la muerte
de personas humanas.
Es
necesario denunciar los intereses económicos y financieros que empujan a los
estados en esta dirección y fomentar el despertar de las conciencias y del
pensamiento crítico.
3. Una paz
desarmante.
La bondad es desarmante. Quizás por eso Dios se hizo niño. La religión y la razón nos llevan a superar
los lazos de sangre o étnicos y las fraternidades que solo reconocen al que es
semejante y rechazan al que es diferente.
Es
necesario motivar y sostener toda iniciativa espiritual, cultural y política
que mantenga viva la esperanza, contrarrestando la difusión de actitudes
fatalistas.
El
Papa desea que permanezca el fruto del Jubileo
de la Esperanza, que ha impulsado a millones de seres humanos a
redescubrirse como peregrinos y a comenzar en sí mismos el desarme del corazón,
de la mente y de la vida.
José-Román
Flecha Andrés
lunes, 22 de diciembre de 2025
EXAMEN DE CONCIENCIA - Fiesta de la Sagrada Familia. A 28 de diciembre de 2025
LA FAMILIA EN PELIGRO
“Herodes va a buscar al niño para matarlo”
(Mt 2,13)
1. ¿Por qué inquietó tanto a Herodes la visita de los Magos que llegaron
del oriente guiados por la luz de una estrella?
2. En nuestra cultura y en nuestro ambiente, ¿Cuáles son los principales
peligros que acechan hoy a las familias?
3. ¿Ocurre también hoy que personas o
instituciones piensen como Herodes que la familia puede hacerles perder su
poder?
4. ¿Conocemos personas o instituciones que se
sientan hoy llamadas a defender la vida de las familias?
5. ¿Cómo vemos el problema de los emigrantes y
refugiados que se han visto obligados a abandonar su país de origen?
6. Junto al derecho a emigrar, ¿Qué puede
implicar en este momento el derecho a no tener que emigrar?
7. ¿Estoy haciendo yo algo para dar a conocer en
mi ambiente la Carta de los derechos de la familia?
José-Román Flecha
REFLEXIÓN -- Fiesta de la Sagrada Familia. A. 28 de diciembre de 2025
TOMA AL NIÑO Y A SU MADRE
“Quien
respeta a su padre tendrá larga vida, y quien honra a su madre obedece al
Señor” (Eclo 3,6). Como sabemos, estas palabras del libro del Eclesiástico
encuentran su eco en el Decálogo: “Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen
tus días en la tierra, que el Señor, tu Dios, te va a dar” (Éx 20,12).
Esas
palabras suenan hoy como una seria advertencia para una sociedad en la que los
padres parecen ser un estorbo para los hijos, que tratan de vivir al ritmo de
una vida marcada por el individualismo.
El
salmo responsorial nos recuerda que la dicha de temer al Señor y seguir sus
caminos es coronada por la bendición de poder reunirse en torno a la mesa familiar
(Sal 127).
En
la carta a los Colosenses se nos ofrece un abanico de actitudes que humanizan una
vida que considera el amor como el vínculo de la unidad perfecta” (Col
3,12-21).
En
los sueños se mezclan nuestros deseos y nuestros temores: esos que mientras
estamos despiertos a veces nos alientan y casi siempre nos preocupan.
En
la Sagrada Escritura, los sueños son considerados con frecuencia como la
situación en la que Dios manifiesta su voluntad a una persona. Se diría que en
el sueño se encuentran lo humano y lo divino, nuestros planes y los planes de
Dios.
El
evangelio según san Mateo recoge tres sueños en los que el ángel del Señor
transmite a José de Nazaret unos avisos totalmente necesarios para que pueda
llevar a cabo su misión de proteger a Jesús y a María (Mt 2,13-25.19-23).
La
familia que le ha sido encomendada corre un grave peligro. El texto evangélico
trata de subrayar, sobre todo, que Jesús en cierto modo repite la suerte del
pueblo de Israel. Si por una parte ha de sufrir la persecución, por otra parte,
contará con la protección de Dios.
Pero
el texto evangélico no habla solamente de la suerte de Jesús y de la
providencia de Dios. Subraya también la disponibilidad de Jose de Nazaret para
llevar a la práctica los mandatos o consejos que recibe de lo alto
• En
primer lugar, tiene que levantarse. Un consejo tan elemental para quien es
despertado del sueño puede significar también el primer paso que han de dar los
creyentes y toda la comunidad. Siempre es hora de despertar del sueño y de
levantarse para actuar según la voluntad de Dios.
• Además,
José ha de tomar al niño y a su madre. Nadie es una isla. No se puede vivir en
la indiferencia respecto a los demás. Todos somos responsables de algo y, sobre
todo, de alguien. En este momento corre un serio peligro la vida. No tenemos
derecho a ignorarlo. Estamos obligados a defender y tutelar el don sagrado de
la vida
• Y
tiene que ponerse en camino. José de Nazaret ha de ir a Egipto como el antiguo
José, hijo de Jacob. José, virrey de Egipto, habría de asumir la
responsabilidad de acoger a su pueblo. Y el carpintero José ha de ponerse en
camino para salvar a su familia en Egipto.
-Padre nuestro que estás en el cielo, protege a nuestras familias y no permitas que sucumban a los numerosos peligros que las acechan. Te lo pedimos por Jesucristo tu Hijo y nuestro Salvador. Amén.
José- Román Flecha Andrés
CADA DÍA SU AFÁN - 27 de diciembre de 2025
CINCO
LECCIONES DE LA NAVIDAD
Para los cristianos la fiesta
de la Natividad del Señor no puede ser solamente un recuerdo del natalicio de
un personaje histórico. Es la celebración del Misterio de la Salvación. Jesús
de Nazaret, cuya venida recordamos, es el Mesías de Dios, es nuestro Señor y
Salvador.
San Juan de Ávila, famoso
por su sabiduría y por su celo pastoral y reconocido por Benedicto XVI como
doctor de la Iglesia, nos ofrece una hermosa oración que resume el sentido de
esta celebración:
“¡Bendito sea tal niño y tan
provechoso como este! Comencemos vida nueva pues el Niño la comienza. ¡Que te
vea yo, Rey mío en el lugar más bajo, en un pesebre, y que quiera yo ser
honrado! ¡Que te vea yo pobre y que quiera ser rico! ¿Que trabajéis vos por mí
y descanse yo? Yo seré vuestro compañero. Con vos me quiero ir, pues que vais
por mis negocios. ¡Enhorabuena nazcáis! ¡Enhorabuena se ponga el Hijo de Dios
en el pesebre para mi remedio y para enseñar el amor que nos tiene!”.
Esta plegaría, incluida en
el contexto de un sermón para las gentes del siglo XVI, no puede perder
actualidad. De hecho, nos ofrece unas enseñanzas inolvidables y válidas también
para nosotros:
1.En primer lugar, san Juan
de Ávila nos exhorta a nacer de nuevo con el Niño. Eso implica la decisión de
comenzar una vida nueva. Una novedad que se ha de manifestar en nuestras relaciones
con Dios y con los demás.
2. Además, todos los
cristianos somo invitados a mirar con atención el pesebre. El Hijo de Dios nace
en Belén con motivo del censo y es depositado en el lugar más humilde de la
tierra. Un buen motivo para examinar nuestras ansias de grandeza.
3. Por otra parte, los que
nos consideramos sus discípulos no podemos ignorar que Jesús nace por nosotros
y para nosotros. Buena razón para tratar de superar nuestro individualismo. Y para
animarnos a aprender el estilo y los valores que lo movían.
4. Caminar con Jesús no es
sólo seguirlo por los caminos de Galilea y de Judea, cosa que es bastante difícil
en este tiempo. Caminar con Jesús es compartir su vida y asumir su entrega como
modelo para nuestra propia entrega.
5. Y, como no podía ser menos,
contemplar el pobre pesebre de Belén en el que Jesús es depositado es un
auténtico desafío para que nos decidamos a comprender su amor y aprender a amar
a los demás.
En este tiempo, a todos nos
viene bien volver a meditar esas cinco lecciones que san Juan de Ávila sugería
a los fieles que acudían a escuchar sus sermones.
La Navidad es una buena ocasión para reflexionar sobre el espíritu de la frivolidad que nos despersonaliza y sobre la tentación del consumismo que nos desvaloriza. Y, sobre todo, para descubrir en Jesús al que se había de presentar como el camino, la verdad y la vida.
José-Román Fecha Andrés
domingo, 21 de diciembre de 2025
lunes, 15 de diciembre de 2025
EXAMEN DE CONCIENCIA - Domingo 4º de Adviento. A 21 de diciembre de 2025
EL SALVADOR
1. ¿No se piensa hoy que no necesitamos un
Salvador, puesto que nos sentimos satisfechos de nuestros logros técnicos o económicos?
2. El nombre de Jesús significa «El Señor
salva». ¿Pensamos y creemos que realmente necesitamos que Dios nos salve como
pueblo y como personas?
3. El ángel indica a José de Nazaret que ha de
imponer al niño el nombre de Jesús ¿Qué puede significar ese nombre para
esta sociedad que ha olvidado sus raíces cristianas?
4. ¿Se percibe hoy en nuestra comunidad el
respeto al nombre de Jesús y el deseo de escuchar su palabra y seguir su
camino?
5. El ángel anuncia que el hijo de María salvará
a su pueblo de los pecados. ¿Se puede decir que el drama de este tiempo es
haber perdido la conciencia de pecado, como dijo Pío XII?
6. ¿Somos conscientes de que las injusticias y
las mentiras, la inmoralidad y los abusos, la violencia y las guerras son
efectos y manifestaciones del pecado?
7. ¿Personalmente, admito humildemente que
también yo necesito que el Señor me conceda la salvación y el perdón de mis
pecados?
REFLEXXIÓN - Domingo 4º de Adviento. Ciclo A 21 de diciembre de 2025
LE PONDRÁS POR NOMBRE JESÚS
Mirad: la virgen está encinta y da a luz a un hijo, y le
pone por nombre Emmanuel (que significa, Dios con nosotros) (Is 7,14). Los reyes de Siria y de Israel se han unido para
atacar al reino de Judá. En previsión de un asedio a la ciudad de Jerusalén,
el rey Acaz está revisando los canales de conducción de agua a la ciudad.
En ese momento, el profeta Isaías se acerca y le anuncia
que no habrá guerra. Ante la desconfianza del rey, el profeta le sugiere que
pida una señal. Pero el rey asegura que no necesita pruebas. Ante su
autosuficiencia, el Señor mismo le ofrece la señal de la vida. Está para
nacer un niño que se llamará Emmanuel, es decir: ¡Dios con nosotros! Y
crecerá en paz.
En el salmo responsorial resuena la promesa de la cercanía
de Dios a nuestro mundo y a nuestra situación personal: Va a entrar el
Señor. Él es el Rey de la gloria (Sal 23).
San Pablo nos exhorta de nuevo a creer que Jesús, descendiente de David, es Hijo de Dios y nuestro Salvador (Rom 1,1-7). Es preciso esperar y acoger su venida.
LA DUDA Y LA INQUIETUD
El evangelio de este cuarto domingo del Adviento nos
presenta la anunciación del ángel a José de Nazaret, esposo de María (Mt 1,18-24).
Dios le hace ver que lo ha elegido precisamente a él para tutelar la vida del
Mesías.
Nos impresiona la situación de José y las dudas que surgen
en él al percibir el estado de su esposa. Es verdad que en Israel se recordaba
que Dios intervenía de forma insospechable en el nacimiento de las personas
que él elegía para una importante misión.
Sin embargo, la fe y la aceptación de los planes de Dios no
dejan de inquietar a aquel artesano que tenía ya un proyecto para su vida.
Pero el ángel del Señor le ayuda a aceptar el don de la vida que se anuncia y
el plan que Dios tiene sobre su propia existencia.
Además, el ángel le confiere el honor de poner nombre al niño que va a nacer de su esposa: Tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados (Mt 1,21). Y José acepta ofrecer su tutela a ese niño por el cual viene la salvación.
LA PRESENCIA DE DIOS
El evangelio de Mateo recuerda la antigua profecía de
Isaías. Pasados los siglos, se hace realidad tanto aquella promesa de paz como
la certeza de la presencia de Dios.
• La virgen concebirá y dará a luz un hijo. La
doncella anunciada por Isaías al rey Acaz es ahora presentada como una virgen.
El hijo que va a nacer de ella no es fruto del esfuerzo y de los planes
humanos. El Salvador que Dios envía a la humanidad es un don gratuito que
viene a redimir la pobreza y la humillación humana.
• Le pondrá por nombre Emmanuel. Dios había estado siempre
al lado de su pueblo. Ahora se manifiesta en el hijo de María. Jesús es el
Emmanuel. Él nos asegura que Dios nos ama gratuitamente. El nacimiento de
Jesús en nuestra tierra nos asegura que Dios está con la humanidad. Dios
está con nosotros en todo momento.
- Padre de los cielos, tú sabes bien que nos encontramos en un tiempo de turbación y de dudas, de crisis y desaliento. Te rogamos que nos concedas la limpieza de María y la silenciosa docilidad de José, para que tu hijo Jesús haga presente entre nosotros tu salvación y tu misericordia. Amén.
José-Román Flecha Andrés
sábado, 13 de diciembre de 2025
CADA DÍA SU AFÁN - 20 de diciembre de -2025
ESPERAR CON PACIENCIA
El tiempo de Adviento es
tiempo de esperanza. Según el papa
Francisco, “el mundo necesita esperanza, como
también necesita la paciencia, virtud que camina de la mano de la esperanza.
Los seres humanos pacientes son tejedores de bien… Incluso cuando muchos a su
alrededor han sucumbido a la desilusión, quien está animado por la esperanza y
es paciente es capaz de atravesar las noches más oscuras”.
Se suele decir que vivimos en un tiempo
marcado por el nihilismo. Según Emmanuel Mounier, “el nihilismo, del que se
desprende el espíritu de catástrofe, es una reacción masiva de tipo infantil”.
En este tiempo se respira un aire de
pesimismo y desesperanza. Parece que se respira la voluntad de llegar a un
“suicidio asistido”, tanto desde el punto de vista religioso como cultural. Pero
en ese contexto, la esperanza se presenta como la actitud necesaria para
superar el canto de las sirenas y seguir navegando hacia un futuro de plenitud.
El
cristiano que vive esperando el encuentro con su Señor tendrá que sufrir el
retraso y la pesadez de la espera, soportar pacientemente las adversidades
exteriores y dar fruto en la perseverancia. Su actitud paciente, que le asemeja
al mismo Dios, es el precio que ha de pagar por la salvación de su propia alma
y la colaboración que debe prestar a la instauración definitiva del tiempo de
Dios.
La
paciencia es capaz de soportar la adversidad con fortaleza. Si el cristiano no
se resigna a vivir pasivamente ante este siglo malo es precisamente porque vive
aguardando, en lucha contra el pecado, el futuro prometido por Dios.
Según
Erich Fromm, “la fortaleza es la capacidad de resistir a la tentación de
comprometer la esperanza y la fe, transformándolas -y por tanto destruyéndolas-
en vacío optimismo o en fe irracional. La fortaleza es la capacidad de decir no
cuando el mundo quiere oír decir sí”.
En su encíclica Dios es amor, el papa Benedicto XVI escribía que “la
esperanza se relaciona prácticamente con la virtud de la paciencia, que no
desfallece ni siquiera ante el fracaso aparente, y con la humildad, que
reconoce el misterio de Dios y se fía de él incluso en la oscuridad” (DC
39).
Y el papa Francisco ha
añadido que “la paciencia, que también es fruto del Espíritu Santo, mantiene
viva la esperanza y la consolida como virtud y estilo de vida. Por lo tanto,
aprendamos a pedir con frecuencia la gracia de la paciencia, que es hija de la
esperanza y al mismo tiempo la sostiene” (SNC 4).
Es
preciso vivir la paciencia en la firmeza, la vigilancia y la sobriedad. Los
cristianos necesitamos que, un ángel nos asegure: "No temáis, os traigo
una buena nueva, una gran alegría, que es para todo el pueblo" (Lc 2,10). Ese
es el mensaje de la Navidad.
José-Román Flecha Andrés
martes, 9 de diciembre de 2025
EXAMEN DE CONCIENCIA - Domingo 3º de Adviento. A 14 de diciembre de 2025
LA IMAGEN DE JESÚS
1
Siempre ha habido
personas que se han formado una imagen de Jesús acomodada a sus propios
intereses. ¿Cuáles son hoy las imágenes que nos hacemos de él?
2. Jesús proclama dichoso a quien no encuentre en él una
piedra de tropiezo. ¿Qué significa en realidad esa bienaventuranza, resumen de
todas las demás?
3. ¿Existe hoy ese escándalo ante Jesús o no surgirá el
escándalo ante el cinismo de los que presumen de vivir según el Evangelio del
Señor?
4
¿Cuáles son las
obras que pueden hacer creíble a Jesús y su mensaje en este tiempo concreto de
la historia?
5. ¿Cómo podemos hacer respetable y aceptable en este
tiempo y en este lugar la identidad y la misión de Jesús?
6. ¿Por qué se habrá hecho Juan Bautista esas preguntas
en la cárcel? ¿Hemos tratado de buscar una respuesta?
7. ¿Qué imagen de Jesús me he formado yo, a lo largo de
mi vida y especialmente en este momento?
REFLEXIÓN - Domingo 3º de Adviento, Ciclo A 14 de diciembre de 2025
ACOGER AL SALVADOR
Las noticias de cada día nos
hablan de catástrofes naturales, de guerras y de proyectos de los poderosos
para cambiar las estructuras de la tierra. Pero siempre son los más pobres y
marginados los que son condenados a pagar las consecuencias del mal y de las
desgracias.
El texto del profeta Isaías que
hoy se lee gira en torno a una consoladora profecía: “¡He aquí vuestro Dios!
Llega el desquite, la retribución de Dios. Viene en persona y os salvará”. A
continuación, añade que su venida cambiará la suerte de los ciegos y los
sordos, los cojos y los mudos y hará volver a los rescatados del Señor (Is
35,1-6.10).
Este domingo, imploramos: “Ven,
Señor, a salvaros” (Sal 145). Y después leemos en la carta de Santiago:
“Hermanos, esperad con paciencia hasta la venida del Señor” (Stg 5,7).
Andando los siglos, santa Teresa de Jesús escribía con acierto: “¿Qué esperanza podemos tener de hallar sosiego en otras cosas, pues en las propias no podemos sosegar…?”
SANACIÓN Y SALVACIÓN
Desde la mazmorra en la que había sido arrojado por
Herodes, Juan Bautista envía a dos discípulos suyos para que interroguen a
Jesús sobre su identidad: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a
otro?” (Mt 11,2-11). Las credenciales de Jesús son sus propias obras, que evidentemente
cumplen las promesas que se contenían en el libro de Isaías. En realidad, son
la prueba de que él es el Mesías que había de venir.
Sus acciones no son meros actos de
curación. La sanación corporal es el signo visible de la salvación integral de
la persona. Una salvación que solo Jesús puede otorgar. Nadie fuera de él podrá
salvarnos. Ni personas, ni instituciones, ni líderes ni ideologías. Solo él es
el Salvador. Ese es el contenido central de nuestra fe y de la nueva
evangelización.
La salvación del hombre no se reduce a la sanación corporal de la persona, pero no pretende ignorarla. Hoy podemos y debemos preguntar por los enfermos que conocemos y por los que no conocemos. Hoy no podemos ignorar a todos esos desvalidos. Hoy hemos de agradecer la misericordia que Dios tiene con todos ellos.
LA GRAN BIENAVENTURANZA
Entre todas las bienaventuranzas
que el evangelio pone en boca de Jesús, es fundamental la que se recuerda en
este tercer domingo de Adviento:
• “¡Dichoso aquel que no pierde su
confianza en mí!”. Muchos desearían un Mesías a la medida de sus gustos, un
evangelio que aceptara sus caprichos, una Iglesia que bendijera todas sus
decisiones. Sin embargo, para la fe cristiana, es dichoso el que no coloca su
propia idea del Mesías por encima y contra la realidad del Mesías Jesús.
• “¡Dichoso
aquel que no pierde su confianza en mí!”. Contemplemos una vez más la apariencia
humilde de Jesús. Contemplemos su sacrificio. Su pasión y su muerte eran un
verdadero escándalo, una piedra de tropiezo. Pues bien, es dichoso quien supera
la tentación de abandonar a Jesús y su evangelio, a Cristo y a su Iglesia.
- Señor Jesús, nos llena de gozo la esperanza con la que nos estamos preparando para la celebración de tu Nacimiento. Tu sabes que esa celebración se está paganizando cada día más. No permitas que te recibamos de manera indigna. Deseamos sinceramente aceptarte como el que eres. Queremos acogerte como nuestro Salvador. Amén.
José-Román Flecha Andrés