EL VERBO DE DIOS Y EL MUNDO
“El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre,
viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio
de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron”
(Jn
1,9-11)
1. Si el Verbo era la Palabra de Dios, ¿qué significa afirmar a continuación que era la luz verdadera?
2. ¿Se puede decir que las otras luces, con las que tratamos de orientar
nuestra vida, no son la luz verdadera?
3. Generalmente se piensa que afirmar que el Verbo alumbra a todo hombre afecta
solo a los creyentes. ¿Por qué se dice
que alumbra a todo hombre?
4. ¿Si el mundo ha sido creado por la Palabra de Dios ¿por qué no conoció
esa Palabra por la que había sido creado?
5. ¿Qué consecuencias puede traer para el mundo no conocer o ignorar esa
Palabra de Dios por la que ha sido creado?
6. Si el Verbo o la Palabra de Dios hecha carne vino a los suyos, ¿por
qué no lo recibieron o lo rechazaron?
7. ¿Y yo, estoy dispuesto a escuchar la Palabra de Dios y ajustar mi vida a esa sabiduría eterna?
José-Román Flecha