lunes, 23 de marzo de 2026

CADA DÍA SU AFÁN - 28 de marzo de 2026

 

                                             

SIETE PALABRAS DESDE LA CRUZ

 

  No deberíamos olvidar las últimas palabras de Jesús. Pronunciadas desde la cátedra de la cruz, son su definitiva lección magistral.  

1.   “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen”. Esa petición, tan llena de misericordia, es ignorada por los que no creen en Dios.   

Por nuestra aceptación ante esta palabra se deduce nuestra fidelidad al evangelio. Somos cristianos si ponemos amor donde había indiferencia y perdonamos cuando había ofensa.

2.  “Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso”. Los seguidores del Señor no vamos por la vida aferrados a la nostalgia de un pasado. Tampoco nos identificamos por una esperanza utópica.

Los cristianos no anhelamos tan solo un lugar placentero. Esperamos un encuentro. No aguardamos algo, esperamos al Señor. Solo su cercanía puede calmar nuestro anhelo.

3.   “Mujer, ahí tienes a tu hijo… Ahí tienes a tu madre”. 

La Iglesia hace presente en el mundo el ejemplo de la vida y el mensaje de Jesús. Ella es la heredera de la ternura de María y de la fidelidad del discípulo predilecto.

Esta palabra de Jesús nos lleva a recordar nuestra deuda de amor a la Iglesia, nuestra Madre, testigo del martirio de Jesús, el Justo injustamente ajusticiado.

4. “¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?”, esto es: “¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?”  

Esta palabra de Jesús parece un tanto escandalosa. Pero nos recuerda la oración que él había pronunciado en el Huerto de los Olivos.

Esta palabra de Jesús nos interpela sobre la calidad de nuestra oración. No podemos convertir la plegaria en un ejercicio de frivolidad o en un puro momento estético.

 5.   “Tengo sed”.

Jesús debió de sentir una sed física difícil de soportar. Junto a ese tormento físico, sentía una sed muy humana de comprensión y ayuda.

¿Tenemos nosotros presentes las necesidades de esas cuatro quintas partes de la humanidad que carecen de lo más elemental para  vivir una vida digna?

6.   “Todo esta cumplido”. Esa palabra de Jesús nos interpela a todos los que repetimos en la oración dominical: “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”.

No es sincera nuestra plegaria si organizamos nuestra vida contra la voluntad que  Dios nos ha manifestado a través de la naturaleza, por medio de los profetas  y finalmente en la persona y el mensaje de Jesús.

7.   “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

  Jesús siempre ha anunciado la fidelidad de Dios. Ante el abandono de todos, incluidos sus discípulos más cercanos, Jesús confía en Dios, el Dios leal.

Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Esa es nuestra oración en la vida y en la muerte. Esa es nuestra denuncia de los que matan con violencia y con la excusa de pretendidas compasiones.  

                                                                                  José-Román Flecha Andrés