POR LA PAZ DE EUROPA
Se han cumplido ya 80 años
desde el “desembarco en Normandía” y el final de la segunda guerra mundial. Ante
el deseo de promover la paz en Europa, cabe preguntarse: “¿Qué papel desempeñan
el pensamiento social católico y los valores universales?”
Ese es el lema de la
conferencia organizada hace unos días en Luxemburgo por la Comisión de las
Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE) junto a la Fundación
Centesimus Annus Pro-Pontifice.
Según la COMECE, esta reunión
pretende colaborar a la construcción de la paz en Europa. Con motivo de ese encuentro,
el papa León XIV ha enviado un mensaje, firmado por el Secretario de Estado, el
cardenal Pietro Parolin.
En él se afirma que “ninguna
comunidad, y mucho menos un continente, puede vivir en paz y prosperar sin
verdades compartidas que orienten sus normas y valores”.
Esas normas y valores han de
encontrar su fundamento en la verdad, no en el relativismo. Por eso remarca el
Papa la “urgente necesidad” de recuperar “la verdad de que la persona humana es
creada a imagen y semejanza de Dios”.
Según él, el tema elegido para esta conferencia
“resulta particularmente importante dada la gran reticencia actual a debatir
los valores universales que la religión o cualquier sistema de fe puede aportar
al bien común de la sociedad”.
El Papa insta a Europa a recuperar los
valores católicos ante la propagación del relativismo. De hecho exhorta a los participantes en esa
conferencia a considerar los valores católicos que pueden ayudar a los europeos
del este y del oeste a diseñar y construir un continente “más pacífico y más
justo”. Sin
embargo, advierte que, “la crisis
subyacente es la propagación del relativismo y la reducción de la verdad a
meras opiniones”.
León XIV considera
que los mayores peligros para Europa son la propagación del relativismo y la
reducción de la verdad a meras opiniones. “Ninguna comunidad, y menos aún un continente,
puede vivir en paz y prosperar sin verdades compartidas que orienten sus normas
y valores”
Por eso, reivindica la necesidad de
recuperar “la verdad de que la persona humana es creada a imagen y semejanza de
Dios” como base de cualquier proyecto político y social
que aspire a ser verdaderamente humano.
Además, agradece que el tema de la
conferencia gire en torno al pensamiento social católico debido
a “la gran reticencia actual a debatir los valores universales que la religión
o cualquier sistema de fe puede aportar al bien común de la sociedad”.
La doctrina social de la Iglesia “trasciende
fronteras y ofrece una plataforma para los intereses
colectivos y un estilo de vida, haciendo posible así la coexistencia pacífica”.
En
consecuencia, León XIV le pide a Europa que
sea ella misma y
a los católicos que ocupen su espacio en la vida pública.
José-Román
Flecha Andrés