ACOMPAÑAMIENTO
“Yo estoy con vosotros todos los días
hasta
el final de los tiempos”
(Mt 28,20)
2. Por otra parte, todos deberíamos
aprender a acompañar a los demás tanto en los momentos felices como en las
horas más amargas. ¿Estamos dispuestos a prestarles ese servicio?
3. El Mesías había sido anunciado
como el Emmanuel, es decir como el “Dios con nosotros”. ¿Hemos meditado hasta
qué punto Jesús acompañó compasivo a los más necesitados?
4. El Señor prometió a sus
discípulos estar con ellos todos los días hasta el final de los tiempos. ¿Cómo
puede la comunidad cristiana de hoy aceptar, vivir y agradecer aquella promesa?
5. ¿Cuáles son los motivos más
habituales que impulsan a los que se dicen creyentes a ignorar la presencia y el acompañamiento del Señor?
6. Si, ante los pretendidos signos
del final de los tiempos, los cristianos desconfían de esa presencia de su
Maestro, ¿en quién encontrarán ayuda y seguridad en sus temores?
7. ¿En este momento de mi vida, estoy
yo viviendo, agradeciendo y anunciando la presencia y la compañía que el Señor nos
prometió?
José-Román
Flecha