martes, 15 de noviembre de 2022

CADA DÍA SU AFÁN - 20 de noviembre de 2022

 

                              LA POBREZA Y LA GUERRA

Instituida por el papa Francisco, la Jornada Mundial de los Pobres se celebra el tercer domingo de noviembre. En el lema de este año, “Jesucristo se hizo pobre por vosotros” (2 Co 8,9), vemos cómo san Pablo motivaba a los corintios a colaborar en la colecta  para los pobres de Jerusalén. Ahora, el Papa vincula la pobreza con la guerra.   

1. Atribuye la invasión de Ucrania a “la directa intervención de una superpotencia que pretende imponer su voluntad contra el principio de autodeterminación de los pueblos”. 

2. Anota que son millones las mujeres, los niños y los ancianos obligados a desafiar el peligro de las bombas para buscar amparo como refugiados en los países vecinos.

3. Se refiere además a los que permanecen en las zonas de conflicto conviviendo con el miedo y la falta de alimentos, de agua, atención médica y sobre todo de cariño.

4. Añade que “en estas situaciones, la razón se oscurece y quienes sufren las consecuencias son muchas personas, que se suman al ya gran número de indigentes.

5. Tras mencionar los hechos, añade una pregunta que debería interpelarnos a todos: “¿Cómo dar una respuesta adecuada que lleve alivio y paz a tantas personas, dejadas a merced de la incertidumbre y la precariedad?”

6. El Papa piensa en la disponibilidad que ha movido a poblaciones enteras y especialmente a las familias a abrir las puertas para acoger a los refugiados de las guerras en Oriente Medio, en África central y ahora en Ucrania.

7. Ahora bien, “a los pueblos que acogen les resulta cada vez más difícil dar continuidad a la ayuda; las familias y las comunidades empiezan a sentir el peso de una situación que va más allá de la emergencia”.

8. Esa situación nos exige solidaridad para “compartir lo poco que tenemos con quienes no tienen nada, para que ninguno sufra”.

9. En los países donde hay más bienestar, “el patrimonio logrado puede ahora ser compartido con quienes se han visto obligados a abandonar su hogar y su país para salvarse y sobrevivir”.

10. El Papa nos pide que “como miembros de la sociedad civil, mantengamos viva la llamada a los valores de libertad, responsabilidad, fraternidad y solidaridad. Y como cristianos encontremos en la caridad, en la fe y en la esperanza el fundamento de nuestro ser y nuestro actuar”.

 Y añade que frente a los pobres no vale la retórica, si no se ponen manos a la obra y se practica la fe directamente, sin delegar en nadie”.

Es más, “nada más dañino para un cristiano y para una comunidad que ser deslumbrados por el ídolo de la riqueza, que termina encadenando a una visión de la vida efímera y fracasada”.

La Jornada Mundial de los Pobres es una ocasión de gracia, para hacer un examen de conciencia personal y comunitario, y ver si nuestra vida se deja iluminar y orientar por la pobreza de Jesucristo.

                                                                      José-Román Flecha Andrés