lunes, 14 de septiembre de 2026

CADA DÍA SU AFÁN - 29 DE AGOSTO DE 2026

                                                                   

EL CUIDADO DE LA CREACIÓN

El día 1 de septiembre de este año 2026 se celebra la XI Jornada Mundial de Oración
por el Cuidado de la Creación. En su mensaje para este día, el papa León XIV nos invita a contemplar el don de la vida y a apreciar la tierra que la sustenta, ya que son modos tangibles de alabar a nuestro Creador. En este mensaje sobresalen estas ideas:

1.Parece que se está acelerando la alteración del equilibrio armónico de la creación. Estos fenómenos son una apelación a la sanación y a la paz que necesita este mundo herido.

2.Además de cobrar vidas, desintegrar a las familias y aumentar el miedo, la injusticia y la división, la guerra deja una destrucción social y ecológica que perdura por generaciones.

3.Los conflictos armados y la degradación ambiental contribuyen a destruir los ecosistemas, contaminan el aire y el agua, y merman la seguridad de los alimentos.  

4.La guerra crea lesiones que perjudican todo el entramado de la vida y dañan no solo a individuos y comunidades, sino a las relaciones humanas y a su armonía con la creación.  

5.Las discordias, la violencia, la injusticia y el daño ecológico no resultan solo de estructuras o sistemas imperfectos sino de la falta de armonía en la misma humanidad.   

6.El papa Benedicto XVI escribió que «los desiertos exteriores se multiplican en el mundo, porque se han extendido los desiertos interiores». Lo que está arruinado en nuestro entorno también lo está dentro de nosotros.

7.Los conflictos y la explotación de la creación provienen de una pérdida del sentido de los límites, del deseo de dominación, de la búsqueda del beneficio inmediato y de la incapacidad de reconocer la dignidad dada por Dios a cada persona humana.

8.El profeta Isaías escribió que «con sus espadas forjarán arados» (Is 2,4). Ese adagio nos invita a transformar la herida en vida. Lo que ha sido utilizado para la destrucción puede ser redirigido hacia la vida, es decir, para el cuidado de los pobres, el sustento alimentario de los hambrientos y el cuidado de la creación. Este es el camino de la auténtica conversión ecológica.

9.Estamos llamados al cuidado de los múltiples “ecosistemas” que nos han sido confiados: los ecosistemas de la creación, de las relaciones humanas y los del propio corazón humano.   

  10.Finalmente, todos estamos llamados a dejar que nuestros corazones sean renovados, de tal manera que podamos favorecer la paz y el cuidado de la creación.  

Que el Señor nos conceda la luz y la valentía para recorrer esta senda. Que también en nuestro tiempo, con las espadas realmente se forjen los arados. Que la promesa del Evangelio se arraigue en nuestro mundo y que la paz de Cristo reine sobre toda la creación.

                                                    José-Román Flecha Andrés