lunes, 14 de septiembre de 2026

CADA DÍA SU AFÁN 22 de agosto de 2026


AMO PORQUE AMO, AMO POR AMAR

El día 20 de agosto se celebra la fiesta de San Bernardo. Merecería la pena recorrer sus escritos para valorar la profundidad de sus reflexiones, junto con las notas que caracterizan su conocimiento de la condición humana.

San Bernardo, el célebre abad de Claraval, nos dejó unas impresionantes reflexiones sobre el amor, en uno de los sermones en los que comenta el libro del Cantar de los cantares. Bien estará recordarlas alguna vez.   

1.“El amor basta por sí solo, satisface por sí solo y por causa de sí. Su mérito y su premio se identifican con él mismo”. El amor requiere la gratuidad para ser sincero. Amar a otra persona por interés no sería amar de verdad.

2.“El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consiste en su misma práctica. Amo porque amo, amo por amar”. No se debe amar tan solo para tratar de conseguir la serenidad del espíritu o para evitar la soledad en el futuro.

3.“Gran cosa es el amor, con tal de que recurra a su principio y origen, con tal de que vuelva siempre a su fuente y sea una continua emanación de la misma”. San Bernardo quiere recordarnos que Dios es amor. El amor verdadero proviene de él y a él nos conduce.

4.“Entre todas las mociones, sentimientos y afectos del alma, el amor es lo único con que la criatura puede corresponder a su Creador, aunque en un grado muy inferior, lo único con que puede restituirle algo semejante a lo que él le da”. La mención del Creador no es ociosa. A él debemos tanto la vida como el amor y la posibilidad de responder a él.

5.“En efecto, cuando Dios ama, lo único que quiere es ser amado: si él ama, es para que nosotros lo amemos a él, sabiendo que el amor mismo hace felices a los que se aman entre sí”. Dios quiere que seamos felices. Y sabe que solo el amor nos dará la felicidad.

6.“Con razón renuncia a cualquier otro afecto y se entrega de un modo total y exclusivo al amor el alma consciente de que la manera de responder al amor es amar ella a su vez”. Solo amando con gratitud podemos corresponder al amor que se nos entrega en gratuidad.

 7. “Aunque la criatura, por ser inferior, ama menos, con todo, si ama con todo su ser, nada falta a su amor, porque pone en juego toda su facultad de amar”. En este como en otros ejercicios de la vida hay que valorar el esfuerzo más que el éxito.

Evidentemente, san Bernardo se pregunta cómo podemos cultivar el amor que decimos tener a Dios. Sabe bien que nunca se puede comparar con el amor que Dios nos tiene. Pero nos exhorta a considerar que de su amor nace nuestra capacidad de amar. Es verdad que nunca podremos igualarnos con la grandeza del modelo. Pero, a pesar de ello no podemos dejar de tratar de imitarlo.

José-Román Flecha Andrés