CAMINAR SOBRE LAS AGUAS
“Señor,
si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua”
(Mt 14,28)
1. Nunca
ha habido un tiempo de paz y de seguridad para los discípulos de Cristo. El testimonio
es siempre un martirio. ¿Somos conscientes de esa dificultad?
2. Los
cristianos vivimos el temor que nos atenaza en medio de las tempestades. ¿No
sentimos la tentación de seguir a los que parecen caminar seguros?
3. Simón Pedro tiene dudas ante aquel que le ha
parecido un fantasma. ¿No nos preguntamos nosotros si Jesús es verdaderamente
el Señor?
4. Entre
el miedo y la confianza, Simón Pedro dirige a Jesús una petición que suena como
un desafío. ¿No le pedimos nosotros con frecuencia algo que parece irracional?
5. De
todas formas, ¿estamos seguros los cristianos de que el Señor puede hacer
posible lo que parece humanamente imposible?
6. ¿Cómo puede la Iglesia superar el miedo a la
persecución y al fracaso y confesar su confianza en el Señor, que no la
abandona en medio de las tempestades?
7. Ir hacia el Señor es la clave de la vida
cristiana. ¿Tengo yo la humilde osadía de pedirle al Señor que me permita
dirigirme a él caminando sobre las aguas?
José-Román Flecha