DIÁLOGO Y SERVICIO
No
debemos olvidar el discurso que el papa León XIV ha pronunciado en el Congreso
de los Diputados, de Madrid. Algunos preguntan qué valor puede tener la palabra
de un líder religioso en una institución profana.
1.Pero
el discurso del Papa no estaba basado en las creencias religiosas, sino
en un razonamiento ético de 20 DE JUNIO DE 2026alcance universal. Su presencia quería ser un gesto
de cercanía hacia España y una palabra para aportar “una reflexión nacida del
deseo de servir al bien común y de recordar aquello que hace verdaderamente
humana la convivencia”.
2.El
Papa ha advertido que “toda tarea legislativa acaba encontrándose con una pregunta
decisiva: qué concepción de la persona humana inspira las leyes y qué tipo de
sociedad construye esas leyes”.
3.Pues
bien, España cuenta con una memoria muy rica para responder a esa pregunta. Evocando las palabras del Quijote, la hondura
de Teresa de Ávila y la inquietud de Unamuno, el Papa dice que España ha reconocido
al ser humano como “alguien cuya dignidad precede a toda utilidad y a cuyo
servicio está sujeta la acción legislativa”.
4.Necesitamos
recordar la escuela de Salamanca y las lecciones de Francisco de Vitoria sobre
el fundamento y los límites del poder, sobre el derecho a la guerra y sobre la
dignidad de los pueblos recién descubiertos allende los mares.
5.Frente
a la leyenda negra, que hemos aceptado sin escrúpulos, el Papa nos exhorta a
evocar nuestra historia verdadera. España ha unido la acción con la lucidez de la
razón moral.
6.
Y hay que reaprender esa lección para “hacer que lo posible sea justo, que lo
legal sea verdaderamente humano y que la voluntad de la mayoría custodie aquellos
bienes que pertenecen a todos y respete aquello que ninguna mayoría puede
legítimamente vulnerar”.
7.El
Papa aplica ese principio a las situaciones actuales, como el respeto a la
vida, el uso de la tecnología, nuestra actitud ante la guerra, las migraciones,
la familia y la educación.
8. No son las leyes las que generan la
dignidad humana, sino que es la dignidad la que da valor a las leyes. Importa
redescubrir la honda verdad del ser humano.
9.La pluralidad política no debería degenerar
en la descalificación del adversario… “La firmeza no exige desprecio; la
discrepancia no conlleva humillación”.
10.“De
este respeto al otro nace también el deber de custodiar el espacio donde
maduran sus convicciones, su conciencia y su relación con Dios. “La fe no
pretende imponerse mediante privilegios ni coerciones; pero tampoco puede ser
relegada al silencio como si fuese irrelevante para la vida pública”.
El
Papa desea que España continúe siendo tierra de encuentro, de cultura, de
solidaridad y de esperanza. Y que su vida pública sepa unir siempre la firmeza
de las convicciones con la nobleza del diálogo y la grandeza del servicio.
José-Román
Flecha Andrés