jueves, 11 de junio de 2026

CADA DÍA SU AFÁN - 13 de junio de 2026

 

BENDICIÓN PARA ESPAÑA

Al comienzo de su viaje apostólico a España, el sábado día 6 de junio de este año 2026, el papa León XIV ha dirigido a los reyes, a las autoridades y a toda la sociedad civil un discurso que habrá de ser recordado como un mensaje histórico. 

1.En primer lugar, recordó la tradición sobre el apóstol Santiago, que representa el vínculo de esta tierra con la fe cristiana, que ha moldeado su cultura y es una orientación ante los desafíos de hoy.   

• El rey Alfonso X el Sabio, Averroes y Maimónides nos sugieren que las diferencias transforman los conflictos en puntos de partida.

• Juan de la Cruz nos enseña que en medio de la noche más oscura hemos de aprender a liberarnos de lo que creíamos conocer y poseer para descubrir un posible comienzo.

• Teresa de Jesús, con la imagen del castillo interior, nos dice que, en lo más íntimo del corazón, la mente se abre, las contradicciones se resuelven y las tensiones se disuelven.

• Por otra parte, Ignacio de Loyola nos enseña que el bien no es utópico y que el mundo no ha de ser cambiado por las armas sino por nuestra propia conversión.

• Aludió, además a una multitud de mártires y santos, que orientan el futuro de nuestro pueblo en la búsqueda de la reconciliación y la paz.

2. Ahora bien, el Papa dijo que viene a España para alentar la fidelidad de los creyentes al Evangelio, y una reconciliación y cooperación entre las distintas fuerzas del país.

Según él, “no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad”. redescubrir que la justicia y la paz se abrazan. 

Nos invita a abandonar lo que nos divide, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad.   

Hay que apreciar esa complejidad y estudiarla, no negarla, vivirla como una bendición y tratar de “huir de esos enfoques identitarios que parecen aclararlo todo, pero que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos”.

La seguridad no proviene de las armas y los muros, madura más bien al aprender a avanzar junto al otro, a crecer juntos, codo con codo.

Hay que promover las inversiones destinadas a la escuela, la universidad y la investigación, a las comunidades locales y a la sociedad civil.

El Papa ha citado su encíclica “Magnifica humanitas”, para afirmar que nuestra época, clama por la paz, por un nuevo conocimiento de la persona humana y de su dignidad inviolable, por la civilización del amor.

 Finalmente, nos animó a “cultivar el diálogo y la amistad social, a tener en cuenta a los pobres y a los jóvenes al imaginar el futuro, a armonizar las demandas de autonomía y de unidad”.

No debemos olvidar que, al pedir la bendición para España, el papa León XIV nos estaba señalando una sabia y urgente tarea.

                                                                José-Román Flecha Andrés