LA PISCINA DE SILOÉ
“Ve a lavarte a la piscina de Siloé
(que significa Enviado)”
(Jn 9,7)
1. ¿Qué factores concurren en esta sociedad para
ocasionar en nosotros una severa ceguera moral y espiritual?
2. ¿Si alguna persona llega a ver con claridad la
situación en la que se encuentra, qué respuestas percibirá en quienes la
rodean?
3. ¿Hay
también hoy algunos padres que no quieran asumir con responsabilidad lo que les
ocurre a sus hijos?
4. ¿Entre los relatos de curaciones de ciegos por
parte de Jesús, qué lecciones nos enseña el que se sitúa en Jerusalén?
5. ¿Aceptamos la exhortación a lavar nuestros ojos
en las aguas del “Enviado” por Dios para reconocer su presencia en nuestra
vida?
6. ¿Estamos dispuestos a dar testimonio de la acción
de Jesús en nuestra vida, aun sabiendo que puede causarnos dificultades?
7. ¿Y yo confío personalmente en el Señor, que puede abrir mis ojos, para ver con su luz la realidad en la que me encuentro?
José-Román Flecha