lunes, 16 de marzo de 2026

CADA DÍA SU AFÁN - 21 de marzo de 2026

 

DÍA DEL SEMINARIO

En torno a la fiesta de San José suele celebrarse el Día del Seminario. El lema de la campaña vocacional de este año 2026 ofrece una invitación muy sugerente: “Deja tus redes y sígueme”. Esas palabras recuerdan cómo Jesús llamó a unos pescadores del lago de Galilea, invitándoles a seguirlo por los caminos (Lc 5,11). ¿Es posible hoy esa vocación?

Hace poco, dirigiéndose a los sacerdotes de Roma, el papa León XIV subrayaba la necesidad de promover la cercanía a los jóvenes. Según él, es urgente tratar de “captar y leer el profundo malestar existencial que los habita, su desorientación, sus múltiples dificultades, así como los fenómenos que los envuelven en el mundo virtual y los síntomas de una preocupante agresividad que a veces desemboca en violencia”.

Es cierto que “no tenemos soluciones fáciles que nos aseguren resultados inmediatos, pero, en la medida de lo posible, podemos permanecer a la escucha de los jóvenes, hacernos presentes, acogerlos, compartir un poco de su vida”.  

Posteriormente el Papa ha recibido a los formadores y a los alumnos de cuatro seminarios de España. Les ha recordado que “el seminario es siempre un signo de esperanza para la Iglesia”. Y ha añadido que en la formación de los seminaristas es preciso “tener una mirada sobrenatural de la realidad”. 

En ese contexto, citaba una frase de Chesterton que puede aplicarse a la cultura contemporánea: “Quitad lo sobrenatural y no encontraréis lo natural, sino lo antinatural”. Ahora bien, “lo antinatural no es solo lo escandaloso, basta con vivir prescindiendo de Dios en lo cotidiano, dejándolo al margen de los criterios y de las decisiones con los que se afronta la existencia”. 

Si esto es cierto para todo cristiano, lo es de un modo particular para “un seminarista o un sacerdote que habla de Dios con familiaridad, pero vive interiormente como si su presencia existiera solo en el plano de las palabras, y no en el espesor de la vida”.

Así pues, “tener una visión sobrenatural no significa huir de la realidad, sino aprender a reconocer la acción de Dios en lo concreto de cada jornada; una mirada que no se improvisa ni se delega, sino que se aprende y se ejercita en lo ordinario de la vida”.  

 Sin dar el nombre del autor, el Papa mencionó también la obra de teatro “Los árboles mueren de pie”, que Alejandro Casona publicó y estrenó allá por el año 1949. Y añadió que “la vida espiritual no da fruto por lo que se ve, sino por lo que está profundamente arraigado en Dios. Cuando esa raíz se descuida, todo acaba secándose por dentro, hasta que, silenciosamente, se termina por morir de pie”.

 Finalmente, el papa León XIV ha asegurado a los seminaristas que no caminan solos: Cristo los precede y los acompaña y la Iglesia entera los sostiene con su oración. Eso recordamos el día del Seminario.

                                                                                            José-Román Flecha Andrés