lunes, 9 de marzo de 2026

CADA DÍA SU AFÁN - 14 de marzo de 2026


UN VÍA CRUCIS PARA HOY

1.Durante la Jornada Mundial de la Juventud que se celebró en Panamá en el año 2019, el papa Francisco dirigió a los jóvenes una preciosa meditación con la invitación a seguir a Jesús por el camino de la cruz. 

Ese camino de sufrimiento y soledad continúa en nuestros días, puesto que Jesús camina y padece en quienes sufren la indiferencia de esta “sociedad que consume y se consume, que ignora y se ignora en el dolor de sus hermanos”.

2. Según el papa Francisco, el Vía crucis se prolonga hoy en muchas situaciones y personas que él ha evocado en una especie de decálogo del dolor:

• “Se prolonga en el grito de los niños a quienes se les impide nacer o se les niega el derecho a tener infancia, familia, educación; en los niños que no pueden jugar, cantar, soñar.

• Se prolonga en las mujeres maltratadas, explotadas, abandonadas y despojadas de su dignidad y en los ojos tristes de los jóvenes que ven arrebatadas sus esperanzas de futuro por la falta de educación y de trabajo digno.

• Se prolonga en la angustia de los jóvenes amigos nuestros que caen en las redes de gente sin escrúpulos, redes de explotación, de criminalidad y de abuso.

• Se prolonga en tantos jóvenes que, absorbidos en una espiral de muerte a causa de la droga, el alcohol, la prostitución y la trata, quedan privados no solo de futuro, sino de presente. 

• Se prolonga en jóvenes que perdieron la capacidad de soñar, de crear, inventar el mañana y se “jubilan” con el sinsabor de la resignación y el conformismo.

• Se prolonga en el dolor de quienes, en vez de solidaridad encuentran rechazo, dolor y miseria, y además son señalados y tratados como los responsables de todo el mal social.

• Se prolonga en la resignada soledad de los ancianos, que dejamos abandonados y descartados.

• Se prolonga en los pueblos originarios, a quienes se despoja de sus tierras, sus raíces y cultura, silenciando y apagando toda la sabiduría que tienen y nos pueden aportar.

• Se prolonga en el grito de nuestra madre tierra, herida por la contaminación de sus cielos, por la esterilidad en sus campos, por la suciedad de sus aguas, y pisoteada por un consumo enloquecido.

• Se prolonga en una sociedad que perdió la capacidad de llorar y conmoverse ante el dolor”.

3. Ante este panorama de dolores y desprecios, de frustración y de fracaso, el Papa preguntaba cómo reaccionamos ante Jesús que sufre, camina, emigra en el rostro de tantos hermanos nuestros que pretendemos ignorar.

Esa pregunta, dirigida en principio a los jóvenes es un buen esquema para  nuestro Vía crucis.

En realidad, debería orientar nuestros pensamientos, nuestras decisiones y nuestros propósitos. Pero nos interpela especialmente cuando conmemoramos la pasión, muerte y resurrección de Jesús, nuestro amigo y hermano, nuestro Señor y  Redentor.

                                                                                    José-Román Flecha Andrés