SOBRE LA
ÉTICA POLÍTICA
El día 29 de mayo de este año 2023 el papa Francisco
entregó el premio Internacional Pablo VI al presidente de la República
Italiana, Sergio Mattarella.
Tras los saludos iniciales, el Papa anotaba que el Concilio
Vaticano II, entre las tareas de los laicos en el mundo señalaba la política. Para
hacer de la actuación política una forma de caridad el Papa ofrecía tres palabras
clave: el servicio, la responsabilidad y la legalidad.
1. Según
Pablo VI, “el deber del servicio es inherente a la autoridad, y ese deber es
tanto mayor cuanto más alta es esa autoridad”. Por eso, quienes ejercen el
poder público deben considerarse como “los servidores de sus compatriotas, con
el desinterés y la integridad que corresponden a su alta función”.
Sin embargo, aun en los mejores sistemas políticos,
muchos se sirven de la autoridad en lugar de servir por medio de la autoridad.
Es fácil subir al pedestal y es difícil bajar para ponerse al servicio de los
demás.
Según el modelo y la palabra de Jesús, la grandeza
es sinónimo de servicio. Celebrar el valor y la dignidad del servicio es el
estilo más alto de una vida que coloca a los demás antes que las propias
expectativas.
2. Pero el servicio puede quedarse en un ideal
abstracto si no va acompañado de la responsabilidad, para ofrecer respuestas desde
el propio compromiso sin esperar que vengan otros a darlas.
El mismo Pablo VI escribía que “las palabras sirven
poco si no van acompañadas por la toma de conciencia de la propia
responsabilidad”.
Y explicaba que “es demasiado fácil descargar sobre
los otros la responsabilidad de las injusticias si no estamos convencidos de que
todos participamos en ellas”. Estas palabras son muy actuales hoy, cuando culpabilizamos
a los demás y nos desentendemos de la sociedad.
En un clima de incertidumbre la desconfianza se
transforma fácilmente en indiferencia.
Pero la responsabilidad nos llama a ir contracorriente y sentir como
propias las necesidades de los demás. Todos somos partes insustituibles del
mismo tejido social y humano.
3. En
tercer lugar es preciso recordar el compromiso por la legalidad. Pablo VI decía
también que en las sociedades democráticas no faltan instituciones, pactos y
estatutos, pero muchas veces falta la observación libre y honesta de la
legalidad. De ahí surge el egoísmo colectivo.
Para subrayar la responsabilidad de cada uno por un
mundo en paz, él nos exhortó a luchar contra las injusticias planetarias. Si la
cuestión social es una cuestión moral, una acción solidaria solamente lo es tal
si es global.
Dirigiéndose al Presidente Mattarella, el papa
Francisco recordó finalmente una famosa frase de Pablo VI: “El hombre contemporáneo
escucha de mejor gana a los testigos que a los maestros y si escucha a los
maestros lo hace porque son testigos”.
José-Román Flecha Andrés