AMOR Y MANDATOS
“Si me amáis, guardaréis mis mandatos”
(Jn 14,15)
1. En las relaciones humanas, la
amistad y el amor no se demuestran solo con palabras. ¿Estas palabras de Jesús
nos lo presentan como hombre que necesita afecto o como Dios al que debemos la
existencia?
2. ¿Jesucristo necesita nuestro amor
o más bien nosotros necesitamos mostrarle nuestro amor para reconocer en él
nuestra propia dignidad?
3. Para ser sinceros, ¿estamos
verdaderamente convencidos de que amar a Jesucristo es importante para
nosotros, para nuestras relaciones interpersonales, para nuestra sociedad?
4. ¿En nuestra sociedad, que tanto
ensalza la autonomía personal y el relativismo, qué valor se atribuye a los
mandamientos del decálogo?
5. Si se hiciera un sondeo de
opiniones, ¿Cómo se identificarían los “mandatos” de Jesús que deberíamos
guardar?
6. En este momento concreto de mi
vida ¿yo estoy tratando de mostrar mi amor al Señor cumpliendo sus mandatos?
7. ¿Estoy realmente interesado en
transmitir este mensaje de Jesús a las personas con las que convivo y
especialmente a las jóvenes generaciones?
José-Román Flecha