BELÉN
No sé si las estrellas
jamás han encontrado
un campo tan
cercano
para encender la
chispa
de nuevas
esperanzas.
Belén es la certeza,
la calma, la
experiencia
de un mundo
renovado
donde las inquietudes
se tornan
confianza.
Pero Belén es siempre
la tierra
donde mueren
las mil seguridades
del hombre poderoso
que olvida a los
sencillos.
No sé si las
estrellas
Jamás han señalado
un tiempo tan propicio
para encontrar la senda
que lleva hasta la
vida.
Belén es el
encuentro
con la razón profunda
que descubre a los
hombres
la imagen de sí
mismos,
la luz para el
camino.
Pero Belén es
siempre
la tierra del
rechazo
donde los hombres
niegan
la luz y la armonía
que guía y nos libera.
No sé si las
estrellas
jamás han orientado
al hombre
desvalido
a un mundo tan cercano
y tan lejano a un tiempo.
Porque en Belén
un día,
la tierra se hizo
tienda,
la voz se hizo silencio
la promesa,
presencia,
y el hombre se hizo
hombre.
Pero a Belén no
llega
quien no acepta el
milagro
de descubrir que es
grande
la pequeñez desnuda
que amenaza a los fuertes.
José-Román Flecha Andrés