DÍA MUNDIAL DEL SIDA
Desde
el año 1988 y por iniciativa de las Naciones Unidas, el día 1 de diciembre se
viene celebrando la Jornada Mundial
contra el sida.
Con
este motivo, Andrea Walton ha recordado en “L’Osservatore Romano” que según la ONU en el año 2021 más de 38 millones de personas
convivían con el HIV o Virus de Inmunodeficiencia Humana. Desde el comienzo de
la epidemia unos 84 millones de personas han sido infectadas y han muerto 40
millones, mientras que hay seis millones de personas que no son conscientes
de ser seropositivas.
El papa Juan Pablo II habló repetidas veces
sobre el sida. Dirigiéndose al Cuerpo Diplomático en 1990, advertía que “el
drama del sida amenaza no solo a algunas naciones o sociedades, sino también a
toda la humanidad. No conoce fronteras de geografías, raza, edad o condición
social. Esta epidemia, a diferencia de las otras, va acompañada de una
inquietud cultural única, que deriva del impacto del simbolismo que sugiere:
las funciones generadoras de la sexualidad humana y la sangre, que representa
la salud y la vida misma, se convierten en vehículos de muerte”.
Y
añadía que “los miembros de la Iglesia seguirán desempeñando su papel en el
cuidado de los que sufren, como Jesús pidió a sus seguidores que hicieran (cf.
Mt 25,36), y promoviendo una prevención que respete la dignidad de la persona
humana y su destino trascendente”.
La
Jornada Mundial de lucha contra el sida, ha estado marcada este año 2022 por el
lema “Igualdad ya”. Con esa voz de alarma, ONUSIDA ha querido
impulsar a toda la sociedad a llevar a cabo las acciones prácticas más
necesarias para abordar las desigualdades y para ayudar a poner fin al sida.
El
mensaje “Igualdad ya” puede ayudar a reconocer las desigualdades particulares existentes
y a promover las acciones necesarias
para abordarlas.
Lamentablemente
los datos de ONUSIDA manifiestan que las desigualdades en los servicios básicos
y los prejuicios contra las personas persisten. Durante los dos últimos años de
la COVID-19 y otras crisis mundiales, el progreso en la lucha contra la pandemia del VIH ha decaído, los
recursos se han reducido y, como resultado, hay millones de vidas en riesgo.
Winnie
Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA, ha dicho que “podemos poner fin al
sida, pero debemos acabar con las desigualdades que lo perpetúan”. Según ella, con motivo del Día Mundial del Sida
necesitamos asimilar el mensaje de que “todas las personas saldremos
beneficiadas con el fin de las desigualdades”.