lunes, 13 de julio de 2026

REFLEXIÓN . Domingo 16º del Tiempo Ordinario. A - 19 de julio de 2026

 

 


 

“Tú, dueño del poder, juzgas con moderación y nos gobiernas con mucha indulgencia, porque haces uso de tu poder cuando quieres” (Sab 12,18). Los poderosos de este mundo no son moderados e indulgentes con los que no los apoyan. Muchos prometen hacer justicia,  pero la acomodan a sus propios intereses.

Pero, el poder de Dios se manifiesta precisamente en su misericordia.   Dios nos ofrece la esperanza de ser perdonados. Y nos enseña que quien trata de ser justo debe ser humano con relación a los demás.

Con el salmo responsorial proclamamos hoy esa cualidad divina que deseamos y pedimos para nosotros: “Tú, Señor, eres bueno y clemente” (Sal 85). 

Nos da confianza leer lo que san Pablo escribe a los romanos: “El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque no sabemos pedir lo que nos conviene” (Rom 8,26). 

LUZ Y OSCURIDAD

El texto evangélico que hoy se proclama refleja el ámbito agrícola con un mensaje sobre la siembra y la cosecha (Mt 13,24-43). De nuevo pone en boca de Jesús una parábola y a continuación le atribuye una alegoría.

• La parábola refleja la paciencia de Dios. Él es el sembrador de la buena semilla. Trabaja a plena luz del día y permanece cerca de su campo. Pero hay un enemigo que actúa en la oscuridad, sembrando en el campo una mala semilla. Los obreros se muestran preocupados y parecen tener prisa por arrancar la cizaña, pero el dueño da muestra de su paciencia y los exhorta a esperar hasta el tiempo de la siega.

• La explicación que ofrece Jesús es una alegoría. Los protagonistas son el Hijo del hombre que siembra el buen trigo y el diablo que siembra la cizaña. El trigo son los ciudadanos del Reino de Dios y la cizaña representa a los partidarios del maligno. A la hora de la siega, el trigo será recogido en los graneros y la cizaña será arrojada al fuego. Y eso es lo que sucederá con los malvados, nacidos de la semilla sembrada por el maligno.

EL BRILLO DEL SOL

La alegoría se refiere especialmente a los justos, que son representados por el trigo. Ellos son los que han nacido de la buena semilla sembrada por el mismo Señor. La promesa que se refiere a ellos contiene tres palabras sobre las hemos de fijar nuestra atención.

• “Los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre”. En primer lugar, el texto menciona a los justos. Es una alegría saber que los que han nacido de la iniciativa y de la semilla sembrada por el Hijo del hombre son reconocidos y calificados como “justos”.

• “Los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre”.  En segundo lugar, se  alude a la luz del sol. De hecho, se recuerda que la buena semilla fue sembrada a pleno día. Y se anuncia que los justos alcanzarán un futuro tan brillante como el sol.

• “Los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre”. En tercer lugar, se menciona al Padre celestial. La buena semilla son todos “los ciudadanos del reino”. Su destino y la plenitud de su vocación se sitúa precisamente en el reino de su Padre.

- Señor Jesús, tú sabes que vivimos en un mundo en el que parece que alguien ha sembrado la cizaña. Es verdad que también conocemos a buenos  sembradores. Hoy te rogamos que nos libres de la cizaña que en la noche siembra el Maligno, para que podamos dar en abundancia la cosecha de trigo que con paciencia esperas de nosotros. Amén.

                                                                                      José-Román Flecha Andrés