martes, 9 de diciembre de 2025

CADA DÍA SU AFÁN - 13 de diciembre de 2025

 

EL ARRIANISMO DE HOY

El día 28 de noviembre en el encuentro ecuménico de oración cerca del lugar donde debió de celebrarse el Concilio de Nicea, el papa León XIV pronunció un breve discurso que no deberíamos ignorar.

1. Dijo que en una época en la que las personas se ven sometidas a innumerables amenazas a su propia dignidad, el 1700 aniversario del Primer Concilio de Nicea es una buena ocasión para preguntarnos quién es Jesucristo para cada uno de nosotros.  

2. Hoy muchos cristianos corren el riesgo de reducir a Jesucristo a una especie de líder carismático o superhombre. Esa tergiversación al final conduce a la tristeza y la confusión. En realidad, parece que estamos reviviendo la herejía del arrianismo.

3. Al negar la divinidad de Cristo, Arrio lo redujo a un intermediario entre Dios y los seres humanos. Al ignorar la realidad de la Encarnación, lo divino y lo humano quedaron separados. Pero si Dios no se hizo hombre, ¿cómo pueden los mortales participar de su vida inmortal?

4. La confesión de fe de Nicea es muy importante para la plena comunión de los cristianos. De hecho, es compartida por todas las Iglesias y comunidades cristianas del mundo.

5. En efecto, la fe «en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos [...] de la misma naturaleza del Padre» (Credo Niceno) es un vínculo profundo que ya une a todos los cristianos.  

 6. Todos estamos invitados a superar el escándalo de las divisiones y a alimentar el deseo de unidad por el que el Señor Jesús rezó y dio su vida.

7. Los cristianos hemos de dar un testimonio creíble del Evangelio de Jesucristo, que es anuncio de esperanza, mensaje de paz y de fraternidad universal más allá de las fronteras de nuestras comunidades y naciones. Toda la humanidad necesita descubrir la reconciliación y la fraternidad.

8. En el Credo Niceno profesamos nuestra fe «en un solo Dios Padre». Pero no se puede invocar a Dios como Padre si no reconocemos como hermanos y hermanas a los demás hombres y mujeres, creados a imagen de Dios.

 9. Existe una hermandad universal, con independencia de la etnia, la nacionalidad, la religión o la opinión. Las religiones deben animar a las personas, a los grupos humanos y a los pueblos a reconocer y practicar esta verdad.

10. El uso de la religión no puede justificar la guerra y la violencia, el fundamentalismo y el fanatismo. Es necesario buscar el encuentro fraternal, el diálogo y la colaboración.

  El papa León XIV desea que Dios Padre escuche aquella oración ecuménica y conceda que el aniversario del Concilio de Nicea dé abundantes frutos de reconciliación, de unidad y de paz.

                                                                    José-Román Flecha Andrés