lunes, 31 de enero de 2022

CADA DÍA SU AFÁN 8 de febrero de 2022


 CERCANÍA EN  LA  SOLEDAD

  Si Heidegger pensó al hombre como un “ser para la muerte”, Emmanuel Lèvinas nos ha ayudado a concebirlo como  “el ser para el otro”. Esa relación lleva a la persona a vivir y actuar con  responsabilidad.

Pero no siempre es fácil abrirse a la relación. “El dolor aísla completamente y es de este aislamiento absoluto del que surge la llamada al otro, la invocación al otro”. Así lo afirmaba Lèvinas en su escrito  “Una ética del sufrimiento”.

Pues bien, el papa Francisco nos ha sorprendido al citar estas palabras de aquel famoso filósofo lituano de origen judío (1906-1995), en su mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo, que se celebra el día 11 de febrero de este año 2022, con el lema: “Sed misericordiosos como el Padre es misericordioso” (Lc 6,36). En él sobresalen siete ideas:

1. Es necesario estar al lado de los que sufren. “Cuando una persona experimenta en su propia carne la fragilidad y el sufrimiento a causa de la enfermedad, también su corazón se entristece, el miedo crece y los interrogantes se multiplican”.

2. En esta ocasión, menciona el Papa a “los enfermos que, durante esta pandemia, han vivido en la soledad de una unidad de cuidados intensivos la última etapa de su existencia, atendidos por agentes sanitarios generosos, pero lejos de sus seres queridos”.

3. Como el buen samaritano de la parábola evangélica, todos podemos derramar sobre las heridas de los enfermos el aceite de la consolación y el vino de la esperanza.  

4. “El enfermo es siempre más importante que su enfermedad”. Es preciso escuchar al paciente, su historia, sus angustias y sus miedos. “Cuando no es posible curar, siempre es posible cuidar, siempre es posible consolar, siempre es posible hacer sentir una cercanía que muestra interés por la persona antes que por su patología”.  

5. A lo largo de los siglos, la comunidad cristiana ha abierto innumerables “posadas del buen samaritano”, para acoger y curar a los enfermos. En esas obras “la caridad cristiana ha tomado forma y el amor de Cristo, testimoniado por sus discípulos, se ha vuelto más creíble”.  

6. La atención al enfermo es una obligación de justicia. Hoy en algunos países es un lujo recibir un tratamiento adecuado. Sabemos que en los países más pobres han faltado las vacunas contra el virus del Covid-19 y aun otros medicamentos mucho más sencillos.

 7. El Papa nos exhorta a ofrecer a los enfermos un signo de la cercanía de Dios, su bendición, su Palabra, la celebración de los sacramentos y un camino de crecimiento y de maduración en la fe.

El ejemplo y el mensaje de Jesucristo nos llevan a todos a acercarnos a los enfermos. El ministerio de la consolación es responsabilidad de todo bautizado, consciente de la palabra de Jesús: «Estuve enfermo y me visitasteis» (Mt 25,36).

                                                                        José-Román Flecha Andrés