martes, 27 de octubre de 2026

CADA DÍA SU AFÁN - 24 de octubre de 2026


SOBRE EL PAN Y EL AGUA 

Por decisión de las Naciones Unidas, el día 16 de octubre se celebra la Jornada Mundial de la Alimentación. Este año 2026 la Jornada tenía como lema “Innovar hoy para nutrir mañana”. Con este motivo, el papa León XIV ha dirigido al director general de la FAO, un mensaje que contiene unos puntos muy interesantes.

1. El progreso global, que avanza cada vez más rápido, va acompañado de la persistencia del hambre y la pobreza. Este no es un problema técnico ni económico, sino una profunda crisis antropológica y ética.

2. Innovar no consiste en reemplazar lo creado, sino en penetrar con reverencia en las complejas leyes que salvaguardan la obra salida de las manos del Creador.

3. La innovación que el mundo necesita no se mide únicamente por la cantidad de grano obtenida, sino por la promoción de la dignidad humana otorgada por Dios y por la integridad del ecosistema que el ser humano está llamado a preservar.

4. El hambre se debe en gran parte a una falta de voluntad política y de caridad colectiva. La escasez de alimentos no es algo geográficamente inevitable.

5. Es intolerable que, en una época caracterizada por un progreso técnico sin precedentes, el pan siga siendo un privilegio y el agua una mercancía disputada.

6. El acceso regular a una alimentación inocua, adecuada, suficiente y acorde con la dignidad de cada persona es un derecho humano fundamental.

7. El pan no es un instrumento de presión geopolítica ni un activo financiero volátil. Nunca debe utilizarse como arma de guerra. Impedir que llegue a todos o destruir los medios que lo producen es una terrible ofensa a la dignidad humana. El pan es precioso porque sostiene la vida que Dios nos ha dado. Por eso debemos superar la tentación de pensar a corto plazo.

8. Innovar hoy exige asumir una responsabilidad intergeneracional que vaya más allá de los presupuestos anuales. Innovar significa reconciliar tecnología con sabiduría, incluida la sabiduría ancestral, sin perder de vista el futuro. 

9. Es necesario establecer un nuevo orden alimentario global en el que la innovación tecnológica esté subordinada de manera incondicional al respeto de la dignidad humana otorgada por Dios y al bien común universal.

10. Los recursos invertidos en la industria de la guerra deberían desviarse, por un imperativo ético impostergable, hacia la investigación agrícola sostenible y la regeneración de los suelos degradados.  

Dicho de forma positiva y pensando en la esperanza, si la innovación nace del respeto al orden natural y de la justicia hacia los hambrientos, el mañana traerá consigo una mesa colmada que sacie a la humanidad.

                                                                                 José-Román Flecha Andrés